ALCALDE DE BUCARAMANGA DESPRECIA LA LEGALIDAD Y SE DECLARA USUARIO DE LA PIRATERÍA

EL ALCALDE DE BUCARAMANGA RODOLFO HERNÁNDEZ

EL ALCALDE DE BUCARAMANGA RODOLFO HERNÁNDEZ

El alcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández continúa dando demostraciones de su absoluto desprecio por los servicios y productos legítimos y propios de esta ciudad, para preferir a cambio elementos foráneos así estén por fuera de la ley.

A Hernández no le importa que esos servicios sean piratas y atenten contra el trabajo honrado de los santandereanos. Como primera autoridad de la capital de Santander, Hernández sigue dando pésimo ejemplo a la comunidad.

El episodio más reciente se registró con el servicio de transporte de pasajeros que en forma pirata, ilegal, se presta en Bucaramanga a través de la plataforma virtual internacional llamada Uber.

Hernández declaró a los periodistas de la ciudad que a él no le gusta el servicio que prestan los más de 15 mil taxis matriculados legalmente en Bucaramanga. “Prefiero Uber así sea ilegal porque me prestan el celular, tiene mejores vehículos y me prestan los periódicos”, dijo el funcionario.

Líderes de los taxistas de Bucaramanga rechazaron la actitud de Hernández por preferir la ilegalidad y anunciaron protestas para los próximos días.

A pesar de las palabras de Hernández, todos los usuarios en Bucaramanga, propios y turistas, califican de excelente el servicio de los taxis amarillos en la capital de Santander.

OTRAS PERLAS

Este alcalde, Hernández, es el mismo que en lugar de contratar asesores en comunicaciones residentes en Bucaramanga, (ciudad donde existen dos facultades universitarias de Comunicación Social), prefirió traer y contratar en la alcaldía a dos publicistas  argentinos pagándoles una exorbitante suma de dinero. Ellos habían sido contratistas de su empresa privada de construcciones y de su campaña política.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que públicamente pide dineros a manera de “cuotas voluntarias” a los contratistas del municipio para pagarles las cuentas de cobro por las obras ya construidas.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que en campaña electoral prometió 20 mil viviendas para igual número de familias pobres y ahora dice que apenas serán unas tres mil pero que los interesados tendrán que comprarlas. “Yo prometí eso en campaña fue para ganar votos”, dijo abiertamente hace un par de días.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que cuando no le gusta un funcionario le pide la renuncia así sea buen empleado y así sea necesario pagarle centenares de millones de pesos de indemnización, como ya lo ha hecho.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que en campaña electoral por ganar votos prometió a unos 5 mil mototaxistas piratas “hacerse el pingo”, no perseguirlos, para que pudieran trabajar tranquilos y ganar el diario sustento para sus familias, pero ahora ordena drásticos operativos de la Policía contra ellos.

Este alcalde es el mismo que en la campaña electoral prometió desterrar a todos los corruptos del gobierno pero mantiene en la nómina a su sobrina Valentina Mantilla, directora del instituto Neomundo, quien fuera la mano derecha del anterior alcalde Lucho Bohórquez, cuyo gobierno ha sido calificado de corrupto por Hernández.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que en campaña prometió que en Enero de 2016 comenzaría a construir los planes habitacionales populares de su gobierno pero a la fecha, (Julio), ni siquiera ha adquirido los terrenos para dichos planes.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que contrató como chofer de su despacho oficial en la alcaldía a quien fuera el chofer particular en su empresa de construcciones, pero ahora pagándole por cuenta del municipio más sueldo que el que devengan los abogados, médicos e ingenieros de la administración.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que varias veces ha pedido la renuncia del gerente del Acueducto Metropolitano, (funcionario de período fijo), y como éste no le ha hecho caso, entonces ahora anuncia la creación de un nuevo acueducto.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que califica de “fletados” a los periodistas que no lo adulan o que critican su gobierno o que no le aplauden sus locuras.

Este alcalde, Hernández, es el mismo que mantiene como eslogan de su gobierno las palabras “ética, lógica y estética”.

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