ALCALDES JUSTIFICAN SU NO REELECCIÓN

 

HÉCTOR JOSUÉ QUINTERO, ALCALDE DE GIRÓN; LUCHO BOHÓRQUEZ, ALCALDE DE BUCARAMANGA; CARLOS ROBERTO ÁVILA, ALCALDE DE FLORIDABLANCA; CUHCO BECERRA, ALCALDE DE PIEDECUESTA.

HÉCTOR JOSUÉ QUINTERO, ALCALDE DE GIRÓN; LUCHO BOHÓRQUEZ, ALCALDE DE BUCARAMANGA; CARLOS ROBERTO ÁVILA, ALCALDE DE FLORIDABLANCA; CHUCHO BECERRA, ALCALDE DE PIEDECUESTA.

Algunos alcaldes de Santander se han dado a la tarea de entregar elementos de juicio válidos a quienes consideran que la posible reelección de estos funcionarios por tres años más, dentro del proyecto que cursa en el Congreso de la República para nivelar sus mandatos con el del Presidente, sería un exabrupto.

Ciertos jefes municipales de gobierno, lamentablemente, vienen confirmando con sus actuaciones que más de cuatro años de empleo para ellos, serían un suplicio para sus gobernados.

Para no ir más lejos, veamos lo que está ocurriendo en lo que algunos llaman “Área Metropolitana de Bucaramanga”, (no entiendo el nombre si cada pueblo tira para su lado haciendo todo lo contrario de lo que hace el vecino).

En Floridablanca, el alcalde Carlos Roberto Ávila acaba de ordenar que con los dineros que paga el pueblo en impuestos, la Alcaldía le compre nueve vehículos, (una camioneta blindada, tres camionetas adicionales doble cabina, tres automóviles, un camión y una motocicleta), para su “seguridad personal”, por un valor cercano a mil millones de pesos.

En Girón, el alcalde Héctor Josué Quintero aún no ha podido explicar satisfactoriamente los torcidos que le fueron detectados hace dos años en la contratación de la celaduría para los colegios y en la compra de los refrigerios para los estudiantes.  Fueron varios miles de millones de pesos los que feriaron en amañados procesos licitatorios.

En Piedecuesta, el alcalde Chucho Becerra soporta sobre sus espaldas cargos por malos manejos de la Piedecuestana de Servicios que él preside; hace un par de días le dio por entregarle 30 millones de pesos a una persona para que reparta la correspondencia de la alcaldía durante 40 días; tiene varios procesos en la Procuraduría; y aún existen vacíos en la compra de una lujosa camioneta blindada para su despacho.

El alcalde de Bucaramanga, Lucho Bohórquez, ha sido cuestionado por la adjudicación de contratos para obras multimillonarias como el intercambiador vial del Mesón de los Búcaros; la compra de predios para el tercer carril de la vía a Floridablanca; las obras del Centro de Convenciones de Neomundo y  la dotación de los refrigerios escolares.

Y si miramos lo que está ocurriendo en otras alcaldías de Santander como las de Barrancabermeja, Barbosa y San Gil, el balance es todavía más desalentador.

Así las cosas, antes que admitir la posible reelección de los alcaldes municipales, a algunas comunidades se les está haciendo demasiado largo el período de cuatro años para el cual fueron inicialmente elegidos estos mandatarios locales.

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