AÑORANZAS : BUCARAMANGA Y LA VERDADERA HISTORIA DE SUS SEIS PERIÓDICOS DIARIOS

EL LINOTIPO Y LAS IMPRESORAS “HOJA A HOJA” TODAVÍA SE USABAN

Por Héctor Gómez Kabariq

Bucaramanga llegó a ser, por proporciones poblacionales, la ciudad del mundo que mayor cantidad de periódicos impresos diarios podía ofrecer a la comunidad.

Eran seis los medios informativos escritos que se editaban diariamente en esta urbe cuando apenas tenía unos 400 mil habitantes, sin contar obvio con los municipios de la denominada “área metropolitana”.

Pero algunos por factores económicos y otros por razones políticas, del panorama periodístico de Santander fueron desapareciendo hasta quedar hoy apenas dos: El Frente y Vanguardia Liberal.

Por aquel entonces, entre finales de la década de los años setenta y comienzos de los años ochenta, podían los lectores comprar a los voceadores o buscar en las casetas de venta seis periódicos diarios : El Deber, Diario del Oriente, Diario de Bucaramanga, El Liberal de Santander, El Frente y Vanguardia Liberal.

Ninguna otra ciudad tenía tantos diarios periodísticos. Era tal el auge que más de uno de esos impresos debió “importar” periodistas de otras ciudades pues los de acá eran buenos pero insuficientes. No alcanzaban.

RECUERDOS

EL DEBER, dirigido por Jorge Gutiérrez Reyes y teniendo apenas tres redactores, Milciades Mantilla –Milman-, Edmundo Granados –‘granoemute’- y el flaco Guillermo Rueda como reportero judicial, era el único diario del mundo que se levantaba en letras de plomo una a una, fundidas en un linotipo importado de Alemania. Era el formato de la vieja pero querida imprenta.

LA CRÓNICA JUDICIAL ERA EL PLATO FUERTE DE LA MAYORÍA DE ELLOS

Su orientación política era conservadora, (mas bien goda), y se distinguía por las extensas crónicas judiciales de ‘el flaco Ruedita’, (así le llamábamos afectuosamente), las largas notas ciudadanas de Milman y las muy extensas noticias políticas de ‘granoemute’ y de Gutiérrez. Había que leer sus ocho páginas con guantes para que las manos no terminaran untadas de su tinta negra. Las fotos a veces apenas salían como unos borrosos manchones por problemas de impresión. Pero salía todos los días, circulaba y se vendía.

EL DIARIO DEL ORIENTE era del abogado José Manuel Jaimes Espinosa y siempre funcionó en una vieja edificación de tres pisos, (el periódico ocupaba uno de ellos), localizada en la calle 37 entre carreras 13 y 14, “a mano derecha subiendo”. Jaimes era godito, (su esposa fue secretaria de Gobierno Municipal a nombre del partido Conservador), pero no recalcitrante y daba cabida a notas del partido liberal.

La mayoría de sus noticias, (aun cuando había varios reporteros), eran copiadas textualmente de los noticieros de radio. Pero nunca daban crédito a su origen.  Allí trabajaron los periodistas Alirio Gómez Martínez y Juan de Dios Pérez Nova.

EL DIARIO DE BUCARAMANGA era del exgobernador y excongresista sangileño Oscar Martínez Salazar, primero jefe y luego subalterno político de Feisal Mustafá Barbosa. También era un medio al servicio de “los hermanos godos” con esporádicas noticias del liberalismo. Recuerdo que al coctel de su inauguración, en una vieja casona ubicada en la calle 42 entre carreras 15 y 16, (luego se trasladaría dos cuadras abajo), asistió el ya entonces expresidente Carlos Lleras Restrepo.

Sus doce páginas también dejaban huellas de tinta en los lectores y varias de sus noticias igualmente eran copiadas textualmente de los noticieros de radio. Contaba apenas con uno o dos reporteros y fue el de menor duración en el tiempo.

NO HABÍAN APARECIDO LAS MODERNAS MÁQUINAS IMPRESORAS

EL LIBERAL DE SANTANDER era de propiedad del excongresista Norberto Morales Ballesteros y funcionó en una hermosa casa de dos pisos localizada en la carrera 27 entre calles 34 y 35 que años después sería demolida para dar paso al edificio del Directorio Popular Liberal, edificio del que se despojó Norberto luego de su secuestro a manos de un grupo guerrillero. En ese edificio después funcionó el partido Convergencia Ciudadana de Luis Alberto Gil y hoy pertenece al sindicato del magisterio.

Morales tuvo una muy buena planta de reporteros y redactores, (recuerdo de ellos a mis buenos amigos Mario H. Ortega, ya desaparecido, a Manuel Hernández Torres, a Fernando Fiallo Puerto y a Saúl Villar Perea),  y una magnífica máquina impresora “full color”.  Fue el más claro y enérgico vocero del partido Liberal en Santander y casi siempre siguió las orientaciones de Norberto y del expresidente Lleras Restrepo.  Sus crónicas judiciales y sus reportajes ciudadanos eran los mejores del ámbito regional. Era el segundo en circulación certificada.

YA SON HISTORIA

Pero desaparecieron los cuatro diarios anteriores sin llegar a los años 90 como decíamos, unos por razones políticas pero la mayoría por quebrantos financieros derivados de la escasa pauta publicitaria. Los pocos anunciantes regionales y los gobiernos de turno no daban para tanto medio. Por aquel entonces no había aparecido el internet, sistema que ahora ha hecho quebrar a numerosas publicaciones impresas en el mundo entero.

Hoy solo se mantienen en Bucaramanga los diarios El Frente y Vanguardia Liberal. El primero fundado por el poeta y exgobernador Rafael Ortíz González, hoy de propiedad y bajo la dirección de su tocayo también conservador Rafael Serrano Prada. Y Vanguardia fundado por el patricio liberal Alejandro Galvis Galvis, hoy en manos de sus descendientes.

Ello, para hablar solo de los de circulación diaria. Si quisiéramos hablar de los semanarios desaparecidos en esta región, (“tumbanarios” los llamaban algunos), tal vez no alcanzaría ningún espacio. Eran muy numerosos. Cada partido político tenía uno y por aquella época en Colombia había 72 partidos, la mayoría de ellos con “directorios” en Santander.

Datos sueltos pero sujetos a la verdad, para aquellos que algún día resuelvan recoger la historia del periodismo santandereano.

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