¡ ARDILA LULLE NO QUIERE PAGAR IMPUESTOS !

ESTAS SON ALGUNAS DE LAS EMPRESAS DEL GRUPO ARDILA LULLE

ESTAS SON ALGUNAS DE LAS EMPRESAS DEL GRUPO ARDILA LULLE

Apelando a muy costosos avisos de prensa, usando la radio y la televisión de su propiedad y generando opiniones entre sus columnistas allegados, la organización industrial Ardila Lulle ha declarado una abierta oposición al impuesto a las gaseosas contemplado en el proyecto de reforma tributaria que el gobierno ha presentado a consideración del Congreso de la República.

A través de todos los medios esta organización, propietaria de la empresa de bebidas Postobón que ostenta el cuasi monopolio de las gaseosas en Colombia, ha elevado una voz de alarma descalificando el posible tributo.

“Es un impuesto antitécnico y regresivo” declaró a El Tiempo Carlos Julio Ardila, líder de esa organización.

LA VERDAD

Actualmente Ardila Lulle no paga ni un peso de impuesto por sus gaseosas.

El proyecto de reforma tributaria contempla la posibilidad de gravar a las gaseosas con un impuesto de apenas el cinco por ciento (5%) sobre el valor del producto, el cual sería calculado y pagado en su lugar de origen, (las plantas de las gaseosas). Ello significaría un tributo de escasamente 300 pesos por litro.

El gobierno argumenta que se trata de recaudar dineros con destino exclusivo al deficitario sector de la salud del pueblo colombiano y de desestimular el consumo de las bebidas azucaradas que, tal como lo ha demostrado la Organización Mundial de la Salud, causan grave daño a los seres humanos.

En otros países como Méjico y Chile, (para hablar solo de los de este lado del mundo), existen impuestos a las gaseosas del 10 y el 18 por ciento.  Y no es cierto que allí se hubiese generado desempleo, como amenaza en Colombia Ardila Lulle.  En cambio en esos países sí se han visto resultados positivos en la salud, especialmente en la de los niños.

OTROS IMPUESTOS

Mientras Ardila Lulle se opone radicalmente a este impuesto, otros sectores del país se verán obligados a pagar nuevos tributos contemplados en la misma reforma.

El proyecto del gobierno incluye poner a pagar más impuestos a los asalariados que devenguen más de 2 millones 700 mil pesos, a la venta de celulares, a las cooperativas, a los periódicos y revistas, a las tiendas de barrio, a las peluquerías, al internet, a las panaderías y a las misceláneas, entre otros. Además, el IVA, que grava a la mayoría de bienes y servicios del país, se elevará del 16 al 19 por ciento.

Es decir, siendo el tercer grupo económico más poderoso del país, con utilidades supermillonarias a través de las numerosas empresas de su propiedad, la organización Ardila Lulle intenta no pagar impuestos por sus gaseosas, en tanto que sí lo deberán hacer los sectores más bajos de la economía nacional.

CAMINO DIFÍCIL

De todas maneras, será muy difícil que el Congreso de la República apruebe este impuesto a las gaseosas.

Los senadores y representantes se están viendo presionados por la campaña publicitaria adversa de Ardila Lulle a través del lobby y de los medios de información. Y además, muchos de esos legisladores han recibido ayuda en sus campañas electorales por parte de dicha organización industrial.

No será raro que el Congreso de la República rechace el proyecto de gravar a las gaseosas y en cambio sí apruebe los nuevos impuestos a los comerciantes más pobres del país.

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