COMO EL LADRÓN QUE REGRESA A LA ESCENA DEL CRIMEN, LOS ESPAÑOLES VIENEN POR EL RESTO DEL BOTÍN…

TORTURABAN Y ASESINABAN PARA QUEDARSE CON EL ORO AJENO

TORTURABAN Y ASESINABAN PARA QUEDARSE CON EL ORO AJENO

Por: Abelardo De La Espriella

Como si se tratara de la época de la Colonia y no fuésemos aún una República independiente, los españoles alzan la voz para reclamar parte de la propiedad sobre el Galeón San José. Con una desfachatez y un cinismo propios de quienes se creen adjudicatarios de “derechos divinos”, los “chapetones” juran que se van a quedar con lo que es patrimonio de todos los colombianos por derecho propio.

Así es: de acuerdo con nuestra ley vigente, el titular del hallazgo es el Estado Colombiano y punto. Esa norma no admite mayor interpretación ni mucho menos puede estar sujeta a la aplicación de tratados internacionales, que, al no estar formalmente suscritos, carecen de fuerza vinculante.

Los “conquistadores” no acaban de saciar su sed de oro: no les bastó el saqueo al que por tantos años sometieron a estas tierras; tampoco es suficiente la sangre derramada de cientos de miles de indígenas indefensos. Como el ladrón que regresa a la escena del crimen por los restos de su ilícito, ahora el gobierno español pretende arrebatarnos un hallazgo de un valor histórico incalculable para la humanidad, que, por ser universal, no deja de ser nuestro. Aceptar las pretensiones del gobierno español equivale a dar por sentado que todo cuanto hay en “el Nuevo Mundo” es propiedad de la Corona Española. ¡Absurdo!

Tiene razón el presidente Santos, cuando señala que Colombia mantiene la soberanía sobre el galeón San José, y en esa empresa debemos acompañarlo todos los colombianos, sin distingos de partidos o posiciones ideológicas. El galeón fue hallado en aguas colombianas y permaneció en el lecho marino del Caribe desde su hundimiento, hace más de 300 años. La embarcación, aunque española, iba cargada con bienes obtenidos del despojo y el robo cultural de nuestra herencia prehispánica, de tal manera que resulta inaceptable que los saqueadores vengan ahora a alegar la titularidad de los mismos.

El galeón San José no es un tesoro, como equivocadamente se ha entendido por algunos; se trata de un patrimonio cultural, sujeto a unas reglas legales que estiman que hay que preservarlo y, por tanto, no es susceptible de ser vendido al mejor postor. Dependiendo de las piezas halladas, se podrá determinar a futuro, cuáles de ellas entran en la categoría antes descrita, y cuáles, por el contrario, pueden ser comercializadas, recursos que entre otras cosas no caerían nada mal, en estos tiempos de crisis y recesión.

Pero no solo el gobierno español está detrás del “botín”: no han faltado los “paracaidistas” que con razones pueriles quieren su tajada del pastel. De esa lista hacen parte empresas extranjeras y países del continente, que, motivados por el interés económico, afirman tener derechos sobre el hallazgo. Si, como lo ha señalado el presidente Santos, el galeón San José fue encontrado por nuestra armada, asistida por contratistas particulares especialistas en el tema, con quienes se suscribió un contrato para esos efectos, en coordenadas establecidas por ese equipo público-privado, es incontrovertible que hasta la última morrocota de oro o plata le pertenece al estado colombiano.

Hay que cerrar filas para apoyar a la administración Santos en esta batalla.

¡Que se vayan al carajo el gobierno español y todos los intrusos que pretendan robarse el Galeón San José, ya tenemos suficiente con Electricaribe, como para seguir soportando los designios y atropellos “españoletes”!.

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