DE POR DIOS : ¿CUÁNTO MÁS DEBE ESPERAR ZAPATOCA POR LA PAVIMENTACIÓN DE SU CARRETERA?

RAFAEL SERRANO PRADA

Por Rafael Serrano Prada – Director EL FRENTE –

En los laberintos de la competencia electoral y en la hiperestesia que producen las campañas políticas, parecen enredarse los proyectos de mejoramiento de la malla vial en el departamento de Santander. Hace más de un año se hizo el reparto de los 230 mil millones de pesos provenientes de la participación en la venta de la electrificadora ISAGEN y todavía las obras siguen aplazadas, seguramente condicionadas a los apoyos electorales que puedan producirse en las elecciones del 11 de marzo.

Desde la tribuna sagrada algunos sacerdotes se han quejado, durante las homilías de los últimos domingos, sobre la manipulación de los auxilios oficiales y de los programas de inversión pública, como si una mano larga estuviera intentando cambiar la destinación y aplicación de los recursos asignados por el señor Ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas Santamaría, durante memorable audiencia pública con los señores alcaldes del departamento.

En Zapatoca hemos esperando muchos años por la reactivación de las obras de pavimentación de la carretera que comunica con el municipio de Girón, cuando en realidad se trata de obras indispensables para el desarrollo turístico de la región. El año pasado y como parte del territorio cedido para la construcción de la Central Hidroeléctrica del Río Sogamoso, se esperaba que el aporte de la nación por la venta de ISAGEN, fuese mucho mayor para los municipios en cuya jurisdicción se desarrolla el embalse de Topocoro.

Los púlpitos se están revelando contra el incumplimiento de la palabra oficial, porque ha sido larga la esperanza y duro el camino recorrido, para llegar a este momento, en que se cumplen veinte años de la iniciación de las obras de pavimentación de la carretera Zapatoca- Girón, una de las vías más importantes del departamento de Santander, que beneficia igualmente a los municipios de Betulia, San Vicente de Chucurí, Galán y el corregimiento de La Fuente.

Esta semana, el señor gobernador del departamento, Didier Alberto Tavera Amado, anunció la entrega de prepliegos para las obras de construcción del anillo vial externo del municipio de San Gil, donde se invertirán ciento cuarenta mil millones de pesos, de los cuales ochenta mil millones aporta el Instituto Nacional de Vías, veinticinco mil millones ordenados por el Ministerio de Hacienda y treinta y cinco mil millones, provenientes de la venta de ISAGEN.

La ilusión del primer momento, por la llegada de grandes inversiones a las obras públicas de Santander, empieza a convertirse en desencanto. La caída de los coluviones que taponaron la carretera Bucaramanga-Barrancabermeja, trasladó toda la energía del poder gubernamental hacia la solución de este delicado asunto, pero los demás municipios no están sintiendo el mismo apoyo que el ejecutivo ha concentrado en otras regiones del departamento.

Es una lástima que lleguen las elecciones parlamentarias y presidenciales sin que se haya cumplido el valor de la palabra empeñada por el jefe del ejecutivo con la ciudad de Zapatoca, que otrora era el meridiano de las grandes decisiones departamentales y nacionales, y que ahora parece condenada al tratamiento de cenicienta de la administración regional. Una carretera en malas condiciones, cuya pavimentación y repavimentación se convierte en frustración, perjudica la imagen del gobernante, que en la plaza pública de la levítica ciudad se comprometió a grandes inversiones para esta región del departamento.

———