EL ALCALDE BECERRA ENGAÑÓ A LOS PIEDECUESTANOS

 

ANGEL DE JESUS  BECERRA AYALA

ANGEL DE JESUS BECERRA AYALA

El Presidente de la República de Colombia tiene un sueldo básico mensual que escasamente llega a 23 millones de pesos; un Gobernador de Departamento de este país está bordeando los 12 millones de pesos de sueldo básico mensual y el Alcalde de un municipio como Piedecuesta, en Santander, tiene una asignación básica mensual cercana a los 6 millones de pesos.

En ese orden, sus asesores no deben ni pueden sobrepasar tales asignaciones.

Pues bien. La administración del actual Alcalde de Piedecuesta Chucho Becerra contrató una asesora a la cual le pagó 50 millones de pesos mensuales. Parece increíble.

El 16 de Octubre del año 2012 la Alcaldía de Piedecuesta contrató a Sandra Judith Castillo Patiño pagándole la suma de CIEN MILLONES DE PESOS para que asesora a esa administración durante dos meses. El contrato es el No.658.

Castillo Patiño tenía en su hoja de vida como experiencia haber sido Secretaria de la Alcaldía de Curití y contratista de la Alcaldía de El Cerrito, dos pequeños municipios santandereanos de escasos 5 mil habitantes cada uno.

Las funciones de la contratista, textualmente, fueron: “Conceptuar y elaborar los documentos técnicos necesarios sobre los proyectos que se sometan a su consideración. Asesorar a los secretarios de despacho y a las entidades descentralizadas en la elaboración de proyectos. Prestar asistencia en la formulación de proyectos para mejorar la calidad de vida de los piedecuestanos. Y acompañar el proceso de formulación de proyectos de inversión”.

"SERÉ UN ALCALDE TRANSPARENTE", DECÍA EN CAMPAÑA

“SERÉ UN ALCALDE TRANSPARENTE”, DECÍA EN SU  CAMPAÑA ELECTORAL 

Es decir. Fue una asesora. No fue una contratista de obra ni tuvo que invertir dineros en materiales o insumos para cumplir el objeto del contrato. Rendir conceptos y asesorar. Eso fue todo.
El contrato tuvo duración de dos meses y su valor fue de 50 millones de pesos mensuales para un total de CIEN MILLONES DE PESOS como honorarios. En Piedecuesta los críticos advierten que se trató de un favor personal del Alcalde Becerra.

Y no ha pasado nada.

Como tampoco ha pasado nada en otros hechos escandalosos cometidos por el Alcalde Chucho Becerra, entre ellos : las acusaciones que le hicieron con fotografías incluidas sobre su estadía en un motel, (hotel para citas sexuales clandestinas), en una camioneta oficial de la Alcaldía; su intención de convertir el parque principal del municipio en un parqueadero; las sindicaciones que le hicieron por participar en política en los pasados comicios al Congreso de la República; su negativa a entregar un terreno baldío del municipio para que la nación construyera casas de interés social destinadas a familias pobres; su pasividad frente a los abusos de la empresa de transporte Metrolínea en detrimento de los usuarios piedecuestanos; el Plan de Desarrollo del municipio que lo contrató por 161 millones de pesos con una empresas dedicada a cobros judiciales y al suministro de útiles de aseo y de papelería; etc.

Es decir, del Alcalde Becerra podría afirmarse que engañó a la ciudadanía pues en su campaña electoral siempre prometió obrar con transparencia, con rectitud y apegado a los mandatos legales.

Pero Piedecuesta merece su suerte. Para qué eligieron a Chucho Becerra. Nadie lo impuso. Los mismos piedecuestanos lo eligieron.

Y hoy se dedican a clamar que intervengan las procuradurías y las  contralorías, cuando todos saben que esos entes alcahuetean estas vagabunderías.

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