¡¡ EL CALOR DEL PALO Y NO EL COLOR DEL PELO !!

HÉCTOR GÓMEZ KABARIQ

Por Héctor Gómez Kabariq

 

Los candidatos que no tienen posibilidad de ganar la Presidencia este año, están intentando asustar a la gente con el cuento de que al país no le conviene ni la izquierda ni la derecha, y que es necesario votar por una propuesta de centro.  “No a la polarización”, dicen. Cuento chimbo.

Quienes están intentando montar esa estrategia son los perdedores Humberto de la Calle, Germán Vargas Lleras y Sergio Fajardo, con el fin de descalificar a quienes tienen opción real de ganar : Iván Duque, (de la derecha), y Gustavo Petro, (de la izquierda).

Los cinco países más prósperos del mundo, (Noruega, Suecia, Dinamarca, Nueva Zelanda y Suiza), son de derecha, capitalistas, demócratas, pero practican una política con tinte social de tipo socialista afín a la izquierda.  No es una contradicción. Es lo que en este siglo están haciendo con éxito los países más prósperos y más justos.

Las soluciones para los problemas de Colombia no pasan por el meridiano del centro, de la izquierda o de la derecha. Para extirpar la corrupción gubernamental, para sanear la justicia, para aumentar el empleo, para combatir el narcotráfico y el terrorismo y para que las riquezas del suelo estén al servicio de los colombianos, se requieren soluciones propias, a la colombiana, sin encasillarlas en una tendencia.

Santos fue elegido por el partido de la U, de centro, fundado por él mismo para alejarse de la derecha y de la izquierda, y han sido 8 años de porquerías, corrupción, chanchullos, trampas y mentiras. Ese es “el centro” que quieren Fajardo, Vargas Lleras y de la Calle ?.  A Samper lo eligieron porque prometía un gobierno izquierdista tipo “social democracia liberal” y lo único que hizo fue aliarse con los narcotraficantes. A Uribe lo eligieron bajo la promesa de que, siendo de derecha, acabaría la corrupción y sanearía la política.  Y de ese gobierno solo quedaron las chuzadas, la yidispolítica y las alianzas con los paramilitares. Lo bueno o lo malo no depende de una tendencia. Depende de las personas.

Eso de que “al país no le convienen las extremas” y que se debe buscar el centro, es una tesis peregrina de quienes por anticipado ya saben que van a perder.

Lo que se debe mirar es la propuesta de cada candidato para atender los problemas de la nación. Y que el pueblo escoja libremente en las urnas sin dejarse meter miedo.

Lo importante no está en el color del pelo, sino en el calor del palo.

Si gana Duque, (derecha), que sea porque el pueblo así lo quiso y votó convencido por sus propuestas. Y si gana Petro, (izquierda), que sea también porque el pueblo así lo quiso y votó convencido por sus propuestas. Sin importar  las tesis de los perdedores de la Calle, Vargas y Fajardo.

La real preocupación que nos debe asistir por ahora es exigir que el gobierno no se robe las elecciones. Que no haya trampas. Que no ocurra lo del pasado 11 de Marzo cuando se vulneró la democracia empadronando en las urnas a los electores que tuvieron que decirles a los jurados por cuál consulta iban a votar, (si por la de derecha o por la de la izquierda); y cuando se usaron ilícitamente unas fotocopias chimbas de los tarjetones legítimos.

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