EL CONTRALOR DE SANTANDER : UN INÚTIL

DIEGO FRANK ARIZA, “CONTRALOR” DE SANTANDER

A pesar de los varios escándalos fiscales que han sido detectados por otros entes de vigilancia en el gobierno de Santander orientado por Didier Tavera, el Contralor Departamental Diego Frank Ariza se ha abstenido de cumplir con los deberes a que está obligado en esta clase  de situaciones anómalas.

Era de esperarse. Ariza es un “contralor de bolsillo” del gobernador Tavera.

Desde el momento en que fue elegido Contralor por parte de la Asamblea de Santander, la opinión pública entendió que se extendía una carta abierta sin ataduras de vigilancia al gobierno seccional.

Ariza es conocido desde la infancia del gobernador, fue concejal de Bucaramanga a nombre del antiguo PIN (ahora Opción Ciudadana) apadrinado por Tavera, con quien hizo campaña antes de que fuera gobernador.

Su cercanía es tal que los dos montaron un grupo “sociopolítico” que denominaron ‘Desarrollo Dinámico’ por las iniciales de sus nombres (Diego y Didier), y con el que en conjunto realizaron varios eventos en diferentes barrios de la capital santandereana (Ver foto).

Este modelo de relación entre gobernador y contralor, fue investigado a profundidad por la Fundación Paz y Reconciliación y catalogado como “Contralor de Bolsillo” ya que el gobernador, al designar el contralor, lo castra en su labor de contrapeso y auditoría al gobierno.

TAVERA Y ARIZA MONTARON SU PROPIO GRUPO POLÍTICO BAJO EL NOMBRE DE “DESARROLLO DINÁMICO”

Durante su tiempo como gobernador, la administración de Didier Tavera no ha estado libre de escándalos. Por malversación de fondos públicos, existen dos de importancia: el primero de ellos es el de la ex directora de la Corporación Autónoma de Santander (CAS), Flor María Rangel, quien se encuentra presa por irregularidades en la celebración de contratos por más de 3 mil millones de pesos.

El segundo es el escándalo por irregularidades en el contrato del Programa de Alimentación Escolar (PAE) en Santander por un pliego que limitaba la libre competencia en su adjudicación, este contrato fue por un valor de $23 mil 845 millones de pesos.

Este último escándalo propició la captura de la secretaria de educación, Ana de Dios Tarazona, quien fue cuota del exsenador Luis Alberto Gil, mandamás de Opción Ciudadana, partido que lanzó a Tavera en los inicios de su carrera política.

Sin embargo, estos fuertes escándalos de mala contratación no alertaron a la Contraloría departamental, a pesar de que en ambos casos, además de las implicaciones penales que mantienen en la cárcel a las dos exfuncionarias, hubo un grave daño fiscal.

El Contralor Diego Frank Ariza es otra de las fichas de Tavera.

El control por parte de la Contraloría hacia la administración de Didier Tavera ha sido muy pobre.

Un contralor de bolsillo.

——–