EL ENGAÑO DE MINESA EN SANTURBÁN

HÉCTOR GÓMEZ KABARIQ

Por Héctor Gómez Kabariq

En el páramo de Santurbán está probada la existencia de miles de toneladas de oro que de tiempo atrás han despertado una gran fiebre entre empresas multinacionales de Estados Unidos, Canadá, Brasil, y últimamente entre algunas provenientes de los emiratos árabes.

En un solo proyecto de explotación, el de Angosturas, está previsto extraer 240 toneladas de oro, (a precios de hoy valen 24 billones de pesos). Y como éste, existen otros proyectos similares en ese páramo.  Pero además de oro, qué hay en Santurbán ?.

Santurbán es una “fábrica de agua” que abastece a más de dos millones de personas que habitan las áreas metropolitanas de Bucaramanga y Cúcuta y 21 municipios más de los departamentos de Santander y Norte de Santander.

El páramo es el hábitat de 457 especies de plantas, 27 de anfibios, 17 de reptiles, 201 especies de aves y 58 de mamíferos, algunas de las cuales están bajo amenaza de extinción. Allí también existen importantes remanentes de bosques de roble y frailejones que desempeñan un papel importante en la protección del suelo, evitando los dramáticos procesos erosivos y las catastróficas avalanchas.

Asimismo, es destacable el papel de la vegetación en la captura de gas carbónico, la producción de oxígeno, la regulación de la temperatura y como fuente de alimento y albergue de la fauna. También es importante su rol en la protección del suelo al reducir el efecto del viento y permitir que el agua transcurra lentamente, con menor capacidad erosiva.

De las 201 especies de aves registradas en la zona, se encuentran dos migratorias: el halcón y el cuclillo; y cinco amenazadas de extinción: el cóndor de los andes, la cotorra montañera, el águila crestada, la perdiz carinegra y la gurupéndola. Entre los mamíferos se hallan tres especies en vía de extinción: la nutria, el oso andino y el piro.

Es decir, por donde se le mire, Santurbán es una maravilla de la naturaleza y es una fuente de vida inestimable.

De desarrollarse allí tal como están proyectados los procesos de explotación del oro, todo ello podría destruirse. Inundar el páramo con cianuro, anfo, mercurio y dinamita, (elementos indispensables para la minería), sería un atentado contra los humanos, los animales y los vegetales.

Ahora la empresa Minesa, de origen árabe, interesada en acabar con esta reserva de agua, está hablando de extraer el oro a través de la  “minería sostenible” o “minería sustentable”. Es un eufemismo tramposo con el cual se quiere disfrazar la realidad de este atentado contra el hombre y contra la naturaleza. Esta minería no existe como quiera que se trata de acabar con un recurso no renovable. “Sostener” qué ?. “Sustentar” qué ?.

También Minesa está hablando de ejecutar el proyecto minero vía subterránea “sin afectar el páramo”. Es otra trampa. Como se ha visto en otros lugares del mundo, la minería subterránea no se puede llevar a cabo sin afectar de manera grave e irreparable lo que está en la superficie. Eso es tanto como si un odontólogo prometiera extraer una muela sin que el paciente abra la boca.

Son mentiras con las cuales se intenta ocultar  la realidad.

El oro no puede estar por encima de la supervivencia de los seres vivos.  Sin oro hay vida pero sin los recursos del páramo habrá muerte.

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