EL HORROR DE “MISS TANGUITA”

 

"MISS TANGUITA" EN BARBOSA, SANTANDER

“MISS TANGUITA” EN BARBOSA, SANTANDER

Por Héctor Gómez Kabariq

Con motivo de la reciente realización del Reinado de “Miss Tanguita” en Barbosa, Santander, se ha armado un gran escándalo en el país que ya tocó las puertas de la Procuraduría, de la Fiscalía, del Bienestar Familiar, de la Policía y por supuesto, de todos los medios de información.  Reinado de niñas entre 8 y 12 años de edad que, para obtener la corona, fueron obligadas a desfilar en pasarelas públicas en diminutas tangas ante la morbosa mirada de miles de asistentes, muchos de ellos en estado de embriaguez.

¡ Qué horror ¡

Pero, como en muchos de los escándalos que ocurren en este país, están buscando chivos expiatorios para exculpar a los verdaderos responsables.  Ya han amenazado a los padres de familia con quitarles a sus hijos, a los policías de Barbosa los tienen amenazados con sacarlos de la institución y al vendedor de las “tanguitas” le van a cerrar el negocio.

Pero los culpables son otros:

— “Miss Tanguita” se está realizando desde hace varios lustros en Barbosa. Por qué hasta ahora armaron este zafarrancho ?.

— El Bienestar Familiar de Santander, por escrito, este año autorizó la celebración del certamen.

—  La alcaldesa de Barbosa, esposa de un exsenador, estaba en la obligación de conocer que con ese evento se vulneraban los derechos de los niños y se violaba el Código del Menor.

—  Las empresas cerveceras que aparecen decorando la pasarela con sus marcas y vendiendo sus bebidas embriagantes a los concurrentes, también sabían de qué se trataba.

—  Los miles de asistentes son culpables por complicidad. Con espíritu morboso se deleitaron frente a las inocentes niñas en sus “tanguitas”.

— La Procuraduría y la Fiscalía no se crearon ayer.  Ellas existen desde antes de nacer “Miss Tanguita” y venían, con su silencio, aprobando el evento.

— El canal Regional de Televisión TRO también irrespetó a las niñas y violó el Código de la Infancia. Trasmitió los desfiles a sabiendas de su ilegalidad.

Pero claro, lo más fácil es sacar pecho echándole la culpa a los más pendejos.  Como siempre. Nada de raro tiene que ahora las niñas candidatas sean llevadas a la cárcel del Buen Pastor y que todos los culpables sean condecorados por la alcaldesa.

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