EL SENADOR JOSÉ OBDULIO GAVIRIA HIZO SUS NECESIDADES FISIOLÓGICAS EN SANTANDER

RAFAEL SERRANO PRADA

Por: Rafael Serrano Prada – Director de EL FRENTE –

En la campaña política para la renovación de las cámaras legislativas, hacia la escogencia de Senadores y Representantes a la Cámara, y para la elección del nuevo Presidente de la República, están ocurriendo hechos y episodios que conducen a pensar que se han perdido elementales normas de urbanidad, de respeto y consideración con una clase dirigente, al cual más sacrificada en el departamento de Santander, con los mayores riesgos de su propia vida, en medio de esta polarización de fuerzas, que puede desencadenar en hechos de violencia entre protagonistas de la vida pública nacional y regional.

El senador José Obdulio Gaviria, — uno de los beneficiarios de los 115.000 votos que obtuvo hace cuatro años la lista de candidatos al Senado de la República del partido Centro democrático en el Departamento de Santander –,  ofendió la dignidad de los conservadores, de los liberales, de los directivos del Partido Opción Ciudadana y de los líderes del Movimiento Santander en Serio, durante una desafortunada intervención ante ciudadanos honorables de Bucaramanga que habían sido convocados para escuchar al ex vicepresidente de la república, Francisco Santos y donde apareció como intruso en un evento donde se tomó la palabra y convocó a una batalla desleal, sectaria  y agresiva contra los aliados del ex presidente Álvaro Uribe Vélez.

Sin medir el alcance de sus palabras y sin calcular la dimensión de sus agresivas consignas, Gaviria ofendió en materia grave a los líderes del partido conservador que estaban invitados a la reunión del partido Centro Democrático y los obligó a salirse de la reunión, mientras continuaba su perorata contra el equipo político del ex senador Luis Alberto Gil Castillo y contra el sector que orienta el ex gobernador Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo, sus antiguos aliados. Jamás se había escuchado en Santander una diatriba injuriosa y perversa del trabajo político que realizan meritorios dirigentes conservadores, muchos de ellos aliados del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, que luego de escuchar sus planteamientos, abandonaron, indignados, el recinto donde se desarrollaba la reunión.

Perplejo y estupefacto, el dirigente Laureano Tirado Flórez, coordinador de la visita del ex vicepresidente Francisco Santos a este departamento, le exigió respeto y compostura al senador José Obdulio Gaviria, transformado en una víbora contra la clase dirigente del partido conservador de Santander, acusándolos de ser unas sanguijuelas de la actividad política, una especie de protozoarios que todo lo tocan y todo lo corrompen, porque alguno de sus miembros habría utilizado hace muchos años el poder una notaría para financiar de manera non santa las actividades proselitistas.

Las notas sobre la intervención del senador José Obdulio Gaviria en Bucaramanga están circulando por las redes sociales, donde aparece el pequeño gigante en actitud arrogante y con figura de dictador, imponiéndole a sus vasallos del partido Centro Democrático unas consignas que traspasan los linderos del Código Penal, por la injuria y la calumnia proferida contra ciudadanos que tienen influencia electoral en nuestro departamento. Según Gaviria, el ex gobernador Hugo Aguilar, uno de sus antiguos aliados, debe ser perseguido hasta derrotarlo en las próximas elecciones.

Las temerarias afirmaciones que lanzó contra el Partido Conservador, — que le sirvió de soporte político al gobierno del ex presidente Álvaro Uribe Vélez, durante sus dos períodos de gobierno –, maltratan a buenos y honorables ciudadanos que perseveran en su propósito de fortalecer las estructuras políticas y las bases ideológicas de esta colectividad. La actividad política se ha vuelto una porquería en el lenguaje procaz del senador José Obdulio Gaviria, que tendrá que regresar a Santander para presentar disculpas a la gente de bien que, como nosotros, rechaza su vergonzoso comportamiento.

——–