¡ EL TRAPO ROJO ESTÁ “VACIADO” !

A PESAR DE SU PASADO Y DE SUS FRACASOS, SIGUEN MANEJANDO LO QUE QUEDA DEL PARTIDO LIBERAL. HORACIO SERPA Y ERNESTO SAMPER

Por Héctor Gómez Kabariq

En lenguaje coloquial, al menos entre los colombianos, la expresión “estar vaciado” significa estar en la inopia, en la calle, en la ruina, desahuciado, sin recursos y sin visos de que la situación tienda a mejorar. Eso es lo que le ocurre al partido Liberal Colombiano, el de la bandera roja. Está vaciado. Pero no por agentes externos sino por su propia irresponsabilidad.

El liberalismo, tras ser por décadas el partido mayoritario en Colombia, desde hace 20 años no llega a la Presidencia de la República, luego que su “líder” Ernesto Samper Pizano (1994-1998) alcanzara esa dignidad con la comprobada financiación de miles de millones de pesos untados de sangre y de cocaína, que de frente le fueron aportados por el mafioso Cartel de Cali.  De ahí en adelante “quedó vaciado”.

En las últimas elecciones casi no logra el umbral para seguir sobreviviendo como partido. Escasamente llegó a 600 mil votos. Estuvo a punto de perder su personería jurídica. Antes su votación sobrepasaba los cinco millones de votos.

Pero se resiste a aprender la lección.  Hoy, luego de debacle tras debacle, sigue con los mismos responsables de sus fracasos. César Gaviria, cuyo gobierno fue algo así como desastroso, ha sido elegido “jefe único”. Horacio Serpa, el del proceso 8 mil, el que sufrió tres aplastantes derrotas como candidato presidencial, encabezará la lista de aspirantes al Senado. Y detrás de ellos aparece como mandamás el mismo señor Samper elegido con dineros de la mafia.  De ñapa, tiene como aspirante presidencial al exministro Juan Fernando Cristo, dispensador de mermelada y heredero de los vicios políticos.

El liberalismo acaba de despreciar a figuras sanas y decentes como Juan Manuel Galán, Viviane Morales y Humberto de la Calle, para a cambio jugársela con Samper, Serpa y Gaviria. Muy bonito.

Para las elecciones presidenciales del año entrante no tiene la más mínima posibilidad de ganar la Presidencia. Si quiere algo de mermelada tendrá que apoyar a un candidato de otro partido. Así garantizará, (como le ha ocurrido con el Presidente Santos), un par de ministerios y unos cuantos jugosos contratos vía mermelada.

Ello no quiere decir que estén desapareciendo los colombianos de ideas liberales. No. Tal vez sigan siendo mayoría. Lo que está dejando de existir es el Partido Liberal por culpa de sus “líderes”. Los buenos liberales votan por candidatos de otras colectividades. No aceptan tener como jefes a Samper, Gaviria y Serpa, responsables de sus desastres electorales.

El partido liberal “está vaciado” y “seguirá vaciado”.

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