EL “TUMBE” DE LAS TARJETAS DE CRÉDITO

LOS POBRES REGALANDO SU POCO DINERO A LOS RICOS

El sistema de las tarjetas de crédito en Colombia es otra expresión nefasta de las sanguijuelas que manejan los bancos en el país.

Con mentiras y con verdades a medias, los bancos convencen a sus clientes de adquirir el dinero plástico. Que son más seguras que el efectivo, que tienen incorporado un seguro de vida, que si su carro se vara le ofrecen grúa, etc., son algunos de los cantos de sirena con los cuales usted finalmente acepta ser un usuario del “dinero plástico”.

Cuando usted intenta concretar esas ofertas, verá que son apenas unos ganchos irreales con los cuales lo han engañado.

Los intereses por las compras o avances en dinero que usted realiza son los más altos del mercado. Los intereses corrientes son superiores al 23 por ciento y los de usura son superiores al 30 por ciento.

Hábilmente lo convencen para que difiera sus pagos a 24 meses. Claro, entre más plazo, más dinero ganan los bancos con los intereses que usted debe pagarles.

Por eso algunos expertos recomiendan pactar los pagos a solo una o dos cuotas. Pero si usted hace las compras a solo una o dos cuotas, entonces para qué carajos es la tarjeta “de crédito”…  Para compras a una o dos cuotas es mejor negociarlas directamente con los establecimientos comerciales. Resulta más barato.

Pero hay algo peor. Las “cuotas de manejo”.

Por ejemplo, en el Banco Popular, de propiedad del señor Luis Carlos Sarmiento, (el hombre más rico del país), usted debe pagar 17 mil pesos mensuales por la “cuota de manejo”, (es el dinero que le cobra el banco a manera de arriendo por ser usted portador de una tarjeta Visa).  O sea que usted le está regalando al señor Sarmiento más de 200 mil pesos al año por el “lujo” de tener en su bolsillo una tarjeta Visa, así nunca la use.

Y si se demora unos días en el pago de las cuotas, usted es víctima del acoso desesperante de los abogados cobradores, lo amenazan, lo reportan a las centrales de riesgos para bloquearle su vida económica y le suspenden la tarjeta.

De manera que si usted realmente desea cuidar sus pesitos, no use las tarjetas de crédito. Y si tiene alguna, devuélvala.

Ese es un sistema con el que los ricos ilusionan a los pobres para aumentar ellos, sus multimillonarias ganancias.

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