EN ZAPATOCA TAMBIÉN LE “JALAN” A LAS RANCHERAS

CARÁTULA DE UNO DE LOS CDS DE REYNALDO LINARES

CARÁTULA DE UNO DE LOS CDS DE REYNALDO LINARES

La “ciudad levítica” de Colombia, (llamada así por el muy elevado número de sacerdotes y monjas nacidos en su suelo, entre ellos el recientemente ordenado Cardenal José de Jesús Pimiento), registra en las artes musicales una interesante pléyade que igualmente ha alcanzado renombre más allá de las fronteras nacionales.

En Zapatoca nació el consagrado maestro Gustavo Gómez Ardila, compositor y director vitalicio de los coros de la Universidad Industrial de Santander; su heredero musical Leonel Otero Cabarique; los célebres “Hermanos Badillo”, ganadores del Festival del Mono Núñez; el compositor y flautista Leonidas Ardila Díaz; grupos folclóricos de música y danza dedicados al bambuco, el pasillo y la guabina; bandas del pentagrama que han ganado trofeos nacionales; elencos campesinos de guasca y carrilera que hoy alegran la vida en sus veredas y corregimientos; y un destacado intérprete de la música de “sombrero ancho”.

Nos referimos en este último caso al artista Reynaldo Linares, paisano que hoy bordea unas seis décadas de edad.

Fue en su juventud uno de los mejores futbolistas de Santander, (en esa época el balompié criollo no recibía los despliegues de hoy), y sigue siendo además un campeón del juego del billar.

VALE LA PENA DISFRUTAR SUS MELODÍAS

LA MÚSICA MEJICANA EN LAS BREÑAS DE ZAPATOCA

Siempre se había distinguido por interpretar canciones mejicanas a capela o acompañado por músicos de Zapatoca en reuniones de familiares o de amigos, pero no las había grabado.

Hace un par de meses apenas, Reynaldo Linares, estimulado por sus amigos, resolvió a título de pasatiempo y entretención grabar su estilo musical.

“Lo único que quiero es dejar a mi familia y a mis paisanos el recuerdo de un hijo enamorado de la música y de Zapatoca”, dice Reynaldo, hoy ya pensionado y residente en una hermosa parcela en las afueras del pueblo, tras haber ejercido la docencia durante largos años en universidades y colegios de Santander.

Ha grabado ya dos CDs con canciones mejicanas.

El primero de ellos, llamado “Reminiscencias Mexicanas”, recoge 13 representativas rancheras; y el segundo titulado “Fantasías Norteñas”, otras 13 melodías del folclor de aquel país. Muy bien interpretadas y con extraordinario acompañamiento musical. Se pueden conseguir en Zapatoca, averiguando en el céntrico Café Latino, esquina suroccidental del parque principal, donde  además con alguna frecuencia se le puede ver practicando “la tres bandas”.

Vale la pena escuchar la voz del zapatoca Reynaldo Linares.  No lo hace por negocio. No lo necesita.  Se trata de demostrar que en la tierra de los guanes, “también le jalan a las rancheras”.

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