EXCOMPAÑERO Y EXGUERRILLERO SANTANDEREANO, CLAVE EN PROCESO DE PAZ CON EL ELN

Por Héctor Gómez Kabariq

EL GOBIERNO ACABA DE NOMBRARLO "GESTOR DE PAZ" CON EL ELN

EL GOBIERNO ACABA DE NOMBRARLO “GESTOR DE PAZ” CON EL ELN

‘Felipe Torres’, hijo de un maestro y una costurera, fue el octavo entre 14 hermanos. Su nombre real es Carlos Arturo Velandia. Con estudios universitarios en medicina y administración en la Universidad Industrial de Santander, ingresó al Ejército de Liberación Nacional (Eln) en 1970 y llegó a ser miembro de su dirección nacional.

El autor de esta nota fue compañero de estudios y de pupitre, (los pupitres eran dobles), de Carlos Arturo Velandia en primero y segundo año de bachillerato por allá en 1965 y 1966 en el colegio Luis Perú de la Croix de Bucaramanga, entonces localizado en la esquina de la calle 42 con carrera 12, donde hoy, paradójicamente, funciona un colegio de la Policía.  El salón estaba ubicado en el segundo nivel y el piso era de madera.

Jamás expresó en aquella época ideas de izquierda, revolucionarias, y mucho menos con tendencia a la lucha armada.

Su padre, César Augusto Velandia, era nuestro profesor de sociales. Hombre rígido, exigente, maestro de verdad y excelente educador. Calificaba de cero a cinco y varias veces, tanto Carlos Arturo como yo, recibimos el “cero huevito, cero pollito”, (eran sus palabras). En numerosas ocasiones hicimos tareas académicas en su residencia, localizada en el barrio Alvarez, a pocos metros de donde hoy, también paradójicamente, funciona un CAI de la Policía.

Fue un buen estudiante, disciplinado, buen deportista, leal amigo y buen conversador. Del Perú de la Croix pasamos a tercer año de bachillerato en el Colegio Santander donde dejamos de ser compañeros de salón.  Volví a saber de él muchos años después, cuando ya en mi condición de periodista supe que Felipe Torres, comandante del ELN, era mi amigo Carlos Arturo Velandia.

Durante mis 42 años de ejercicio activo del periodismo, (hoy ya estoy retirado), siempre me negué a publicar noticias de orden público en las que su nombre estuviese comprometido.

Fue detenido y encarcelado durante 10 años, tiempo en el que, desde la prisión, llevó la vocería del Ejército de Liberación Nacional –ELN- en procesos de paz de los expresidentes Samper, Pastrana y Uribe. Hoy nuevamente interviene “como eleno” en el proceso de exploración del nuevo diálogo de paz con ese grupo guerrillero.

Hace pocos días, en forma absurda, las autoridades lo detuvieron para cobrarle un supuesto delito por el cual ya había respondido. Y esta semana recobró su libertad al ser nombrado por el Presidente Juan Manuel Santos como facilitador del proceso de paz con el ELN.

IRREVERSIBLE

Velandia considera que la paz es irreversible y que el Eln no puede quedarse al margen del proceso porque correría el riesgo no solo de ser arrasado sino de no intervenir en el “momento histórico” del fin del conflicto.

"LA LUCHA ARMADA YA NO TIENE RAZÓN DE SER", DICE

“LA LUCHA ARMADA YA NO TIENE RAZÓN DE SER”, DICE

Para él, la paz es irreversible “porque los tiempos de guerra ya pasaron”. Y sentencia: “Los días del conflicto armado están contados”.

Explica: “Soy eleno por formación y porque deseo serlo. Esto no me hace un criminal, ni un terrorista; me hace un revolucionario, y quiero salir a las calles a defender las tesis políticas del Eln en democracia. Por eso ayudo y haré lo que sea posible para que el conflicto armado llegue a su fin, y para que los revolucionarios que hoy están en las montañas salgan a desarrollar también la lucha política, en democracia.

MOMENTO HISTÓRICO

Carlos Arturo afirma que estamos viviendo una oportunidad histórica de gran valor, en el momento de poder superar un conflicto de 50 años. Ante semejante opción, dice él, el Eln no puede ser desconocido ni puede tampoco marginarse porque terminaría convirtiéndose en obstáculo. Se necesita el concurso del Eln para la paz. “Quiero decirle que, en más de 40 años que llevo de actividad política revolucionaria, es la primera vez que veo no solo real sino irreversible la posibilidad de paz”, considera.

Y destaca: “No hay alternativa distinta. Las Farc y el Eln nunca serán alternativa política si se mantienen en la guerra. Los rebeldes en Colombia no nacimos para hacer la guerra y permanecer en ella toda la vida. Estos son tiempos de paz, negociación y democracia.

CON URIBE

Carlos Arturo Velandia le dice al expresidente Alvaro Uribe Vélez (opositor del actual proceso de paz con las FARC), que el tiempo de la guerra se acabó.

“Me resisto a creer que la paz con las Farc y el Eln se firme sin Uribe. Sin él será una paz poco sólida y de bastante fragilidad. Una paz sin el concurso de Uribe sería una paz bastante inestable. El proceso de paz hoy es posible precisamente gracias a que bajo su gobierno, con la cooperación de líderes como Santos, las fuerzas militares ganaron la guerra. La paz se negocia hoy gracias a lo que hizo Uribe. Mire: el proceso es irreversible. Lo único que falta para dar la puntada final es que se instale la mesa de diálogos con el Eln y que Uribe apoye el proceso. Ayudaría mucho si el proceso con el Eln se inicia a la mayor brevedad posible”, plantea Velandia.

A SUS COMPAÑEROS

El excomadante guerrillero dice que el Eln no tiene una alternativa distinta y está en una disposición muy positiva para vincularse al proceso.

“Yo les pido públicamente a mis compañeros del Eln que están en la militancia –yo ya no la ejerzo– que defiendan la solución política del conflicto; que preserven sus vidas, que no tiene sentido hoy quitarle la vida a un soldado o un policía, ni arriesgar la vida de un guerrillero cuando estamos a las puertas de la solución definitiva del conflicto en Colombia. A las puertas de la paz no se justifica una vida perdida más. El país no merece más muertos. Quitarle la vida hoy no define nada. Los tiempos de la guerra quedaron atrás. Llegó el momento de las soluciones políticas y de la democracia”, afirma finalmente mi excompañero de pupitre en el Perú de la Croix.

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