¡ GRATITUD ETERNA… QUE DIOS LES PAGUE !

ALGUNOS ASPECTOS DEL ACTO DE CONDECORACIÓN

Por Héctor Gómez Kabariq

Jamás escribo sobre mis asuntos personales pero hoy haré una excepción.

El pasado 4 de Agosto la Honorable Asamblea de Santander nos condecoró con la Orden “Luis Carlos Galán Sarmiento” a los periodistas Francisco ‘Kiko’ Navarro, Alvaro Fonseca Cornejo, César Augusto González, Enrique Fuentes, Marco Tulio Quintero y Héctor Gómez Kabariq.

De acuerdo con los considerandos, aprobaron esa condecoración, (la máxima que se otorga en Santander), por mi hoja de vida y por mis 45 años al servicio del periodismo.

Quiero transcribir las palabras que pronuncié ese día, (Día Nacional del Periodista), en el Salón de Plenarias de la Asamblea al recibir la condecoración:

“Recibir la Orden Luis Carlos Galán Sarmiento es quizá uno de los mayores honores a que pueda aspirar todo aquel que haya tenido el privilegio de haber nacido en Santander, y más, tratándose de quienes optamos el periodismo como la pasión de la vida.

Porque la otorga la más representativa corporación de la democracia, la Honorable Asamblea de Santander.

CON MI ESPOSA NELLY BLANCO ORTEGA Y LA PERIODISTA SILVIA JULIANA TORRES MANOSALVA

Porque Luis Carlos Galán, además de su trayectoria política, fue un egregio periodista en el diario El Tiempo y en la revista Nueva Frontera. Por cierto que varias veces tuve la oportunidad de entrevistarlo.

Y porque, recibirla por iniciativa suya, doctor Carlos Alberto Morales Delgado, Presidente de la Asamblea, enaltece y honra aún más a quienes habremos de lucirla orgullosos por el resto de los días que nos queden.

Honorables Diputados : mis hijas, mi mujer, mis nietas y nietos, mis yernos y yo, agradecemos inmensamente, con el alma y con el corazón, esta muy generosa decisión de ustedes de llevar mi nombre, el nombre de un modesto emborronador de cuartillas, hijo de campesinos, el menor de ocho laboriosos hermanos, a tan elevado sitial de honor.

Hoy, cuando buena parte del periodismo se debate entre el servilismo, la censura económica, la mermelada y el mercantilismo, resulta muy significativo que se reconozca a quienes descartamos prebendas y canonjías, para a cambio dedicarnos al sano e imparcial ejercicio de esta actividad.

Esta distinción es el mejor colofón que pueda tener mi vida al servicio de los santandereanos desde la condición de periodista, condición a la cual llegué hace ya 45 años.

Mi eterna gratitud. Dios les pague”.

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