“PARA QUE SE SIENTAN ORGULLOSOS DE SER CAMPESINOS” : RICHARD AGUILAR VILLA

¿ QUÉ HACER POR LOS CAMPESINOS ?. RICHARD AGUILAR RESPONDE

Por Richard Aguilar Villa

Las cifras son contundentes. El desplazamiento en Colombia se redujo en un 41 por ciento entre el 2016 y el 2017. Pero el fenómeno no ha desaparecido. Unas 54 mil personas, la mayoría en Chocó y Nariño, debieron abandonar sus tierras en el último año debido al conflicto armado.

Además de la violencia, existen otros factores, como el desempleo y la falta de oportunidades, que también expulsan a los habitantes de las zonas rurales, especialmente a los jóvenes. En todos los municipios que he visitado escucho quejas sobre la falta de mano de obra para los cultivos, la ganadería y otras actividades propias del campo.  Los jóvenes prefieren irse a las ciudades a trabajar como obreros rasos, mototaxistas o vendedores ambulantes. Sus argumentos son irrefutables: muy escasas posibilidades de ingresar a la universidad y falta de alicientes para trabajar la tierra.

Pero, precisamente, esas dificultades son las que nos llevan a considerar al campo colombiano como un espacio de grandes oportunidades para la generación de empleo y altas tasas de productividad. Pero para lograr esa transformación es necesario impulsar desde el Congreso  políticas claras, innovadoras y de alto impacto.

Uno de los primeros pasos es ofrecer seguridad a quienes decidan invertir en el campo.  Es necesario incrementar el pie de fuerza con una policía especializada en el sector rural, que conozca sus lógicas y sus dinámicas, conformada por jóvenes de la región.

Asimismo, es necesario fortalecer los hospitales públicos de las cabeceras municipales, favorecer la construcción y mejoramiento de vivienda, préstamos con interesas favorables para los campesinos, incentivos económicos a los productores y fortalecimiento de las redes de comercialización.

En este último propósito es prioritario mantener la inversión en la red terciaria de carreteras, que es la que les permite a los campesinos sacar sus productos a las plazas de mercado. Colombia tiene 142.284 kilómetros de red terciaria, que está en plena recuperación; sin embargo, es difícil mantenerla en funcionamiento debido a los estragos del invierno o a fallas geológicas. Por esa razón, es necesario crear bancos de maquinaria que actúen en corto tiempo.

Al campo también hay que mirarlo con otros ojos. La crisis cafetera, por ejemplo, fue la oportunidad para convertir al eje cafetero en un destino internacional de turismo. Lo mismo puede ocurrir en otras decenas de sitios con alto potencial turístico. Los jóvenes campesinos pueden asociarse y convertirse en empresarios y guías turísticos.

Es necesario también ofrecer programas de formación en agroindustria y mercadeo de productos agrícolas, con la intención de forjar una generación rural conectada con la tecnología y los mercados internacionales.

Con políticas como estas lograremos la transformación del campo colombiano, generaremos una nueva mirada desde las ciudades hacia nuestros campesinos y les daremos las herramientas necesarias para generar arraigo y para que se sientan orgullosos de ser campesinos.

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