ILEGALIDADES DE CANDIDATOS POR FIRMAS Y TRANSFUGUISMO (POR CARLOS ALFARO)

CARLOS ALFARO

Por: Carlos Alfaro

El propósito original de la posibilidad de inscribir candidaturas con respaldo de firmas en lugar de avales de partido, era el de hacer más abierto nuestro sistema democrático. Apareció con la Constitución de 1991, en tiempos en que los partidos tradicionales monopolizaban la representación e intereses de los ciudadanos.

Desde mi punto de vista como especialista y practicante del derecho constitucional y conforme a lo preceptuado en los artículos 40, 107 y 108 de nuestra Carta Política, considero que ningún elector primario podrá apoyar con su firma a más de un candidato que aspire el aval a través de la recolección de firmas, ya que sería ilegal.

Y por otro lado conforme a lo dispuesto en el artículo 2 de la ley 1475 de 2011, aquellos candidatos que pertenezcan a determinado partido o movimiento político si pretenden conseguir el aval a través de la recolección de firmas estarían inmersos en una doble militancia, dado que el hecho de recoger firmas se equipara a un partido o movimiento político.

En Colombia el voto es secreto y único cuando se participa en una elección para un cargo público; estampar la firma para apoyar una candidatura es como cuando el ciudadano está ante la urna y solo puede votar por un aspirante al cargo de elección popular. No sé cómo va a hacer la Registraduria cuando lleguen los más de treinta y cinco aspirantes a la elección de la Presidencia de la República por la recolección de firmas y aparezcan muchos ciudadanos firmando las planillas por varios candidatos.

Esos votos consignados por una persona en esas planillas a favor de varios candidatos deben ser declarados nulos. Es mucha la abundancia de queso allí, que todos esos roedores quieren estar allá; otra trampa a la democracia que encontraron los politiqueros y es un insulto que Vargas Lleras, Pinzón o de la Calle estén usando ese mecanismo, cuando es bien sabido que provienen de partidos tradicionales y solo buscan aprovecharse de los beneficios que se diseñaron para las fuerzas políticas minoritarias y débiles. En éste caso hay que ver el bosque y no el árbol solamente.

Por último, la inhabilidad para que los actuales congresistas que aspiren a regresar al legislativo en 2014 a nombre de otros partidos políticos, ya comenzó a rodar. De acuerdo al artículo 107 superior, modificado por el artículo 1 del acto legislativo 01 de 2009 y a la ley 1475 de 2011 en su artículo 2, “quien siendo miembro de una corporación pública decida presentarse a la siguiente elección por un partido distinto, deberá renunciar a la curul al menos doce meses antes del primer día de inscripciones” ya que operaría la doble militancia.

Esta fecha, (primer día de inscripciones), según el calendario electoral de la Registraduría, será el próximo 11 de noviembre, cuatro meses antes de las elecciones legislativas del 2018, lo que quiere decir que, si estos actuales legisladores desean continuar en el congreso en otro partido diferente al de ellos, debieron haber renunciado a sus colectividades el pasado 12 de noviembre de 2016.

(Este contenido ha sido publicado originalmente en elfrente.com)

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