IMPUTAN CARGOS A EXFUNCIONARIOS DE LA CAS POR CHANCHULLOS EN LA COMPRA-VENTA DE UNA FINCA

La CAS pagó el valor total de la finca pero en la escritura apenas hicieron figurar unas mejoras del predio.  Podría existir un documento secreto de compra-venta entre particulares.

HÉCTOR MURILLO, EL SINDICADO EXDIRECTOR DE LA CAS

HÉCTOR MURILLO, EL SINDICADO EXDIRECTOR DE LA CAS

Por posibles irregularidades presentadas en un contrato de compraventa, la Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos y citó a audiencia pública a Héctor Murillo, en su condición de director general de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) con sede en San Gil, y Alfonso Mantilla Rodríguez, en su calidad de subdirector administrativo y financiero (e) y director general (e) de ese organismo.

El pliego de cargos señala que el señor Murillo habría suscrito en la Notaría Segunda de San Gil, (Santander), una escritura pública por la que la CAS recibió la transferencia de las mejoras pertenecientes al predio El Retiro (Simacota, Santander), en lugar de la titularidad del derecho de dominio de ese bien inmueble, incluidas todas sus mejoras, construcciones y demás anexidades según lo pactado en el contrato de compraventa celebrado con una particular.

Al respecto, el Ministerio Público señaló que la vendedora del predio no habría cumplido con la obligación de transmitir el dominio o propiedad en favor de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS).

Es decir, en la práctica solo se transfirieron a la CAS las mejoras de la finca pero no la finca, la cual siguió siendo de propiedad de la vendedora. Pero la CAS sí pagó a la vendedora el precio total de la finca.

Esta falta disciplinaria fue calificada provisionalmente como gravísima a título de culpa gravísima.

De otra parte, el Ministerio Público investiga la conducta de Mantilla Rodríguez, quien como subdirector administrativo y financiero (e) de la CAS habría elaborado un informe de conveniencia y oportunidad insuficiente, con fundamento en el cual, posteriormente, actuando como director encargado de la corporación, celebró el contrato de compraventa del predio El Retiro.

Al revisar el contenido del estudio previo de conveniencia y oportunidad se advierte la ausencia del estudio de títulos del citado predio, “que por tratarse de un contrato cuyo objeto consistía en la compra de un bien inmueble, debía hacer parte de él por constituir un elemento fundamental de la viabilidad jurídica, el objeto a contratar, necesario para la correcta ejecución del acuerdo de voluntades”.

Hoy no se sabe quién es el propietario real de la finca por cuanto la CAS pagó el valor total del predio pero en la escritura solamente figuran unas mejoras.  Se investiga la posible existencia de un documento secreto de compra-venta entre particulares.

Cabe recordar que Héctor Murillo, el hoy sindicado, ya fue sancionado hace algún tiempo por la Procuraduría que lo halló culpable de otras irregularidades en esa misma entidad.

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