INCIDENTE EN FRONTERA COLOMBO – VENEZOLANA : ¿UN MONTAJE DE SANTOS Y MADURO?

LOS PRESIDENTES NICOLÁS MADURO DE VENEZUELA Y JUAN MANUEL SANTOS DE COLOMBIA SIEMPRE HAN SIDO MUY BUENOS AMIGOS

Expertos en asuntos internacionales seguidores cercanos de las relaciones de Colombia y Venezuela han puesto en duda la autenticidad de un reciente incidente en la zona de frontera de los dos países, cuando unos 60 militares “patriotas” se aposentaron en la ribera colombiana del río Arauca.

Tras varios días de permanencia, los militares venezolanos regresaron a su país tranquilamente tal como habían entrado. Incluso algunos militares colombianos les suministraron agua y alimentos pues los de ellos se les habían agotado.

Dicen los expertos, (cuya identidad piden mantener en reserva), que las características de esta incursión permiten poner en entredicho la realidad de la misma y se inclinan por creer que todo obedeció a un presunto previo acuerdo de los presidentes Nicolás Maduro y Juan Manuel Santos, con el ánimo de distraer la atención de los habitantes de las dos naciones ante los muy graves problemas que afrontan ambos mandatarios. Los militares venezolanos simplemente ingresaron a territorio colombiano sin ánimo belicista, levantaron tiendas de campaña y días después retornaron a su país.

En Venezuela Nicolás Maduro tiene una imagen positiva de menos del 20 por ciento y la crisis económica de ese país ha llevado a que miles de sus habitantes busquen comida hasta en las basuras, al tiempo que la comunidad internacional todos los días cuestiona su gobierno. En Colombia Juan  Manuel Santos tiene una imagen positiva de solo el 20 por ciento y el escándalo suscitado por el comprobado ingreso indebido a sus campañas electorales de dineros de la empresa brasileña Odebrecht, (de la cual se ha establecido que pagó sobornos para obtener multimillonarios contratos de este gobierno), lo tienen en el peor momento de sus dos mandatos.

Los analistas recuerdan que todo gobierno apela a generar incidentes internacionales cuando afronta graves crisis internas. Los incidentes internacionales, especialmente los fronterizos, unen a sus habitantes alrededor del gobierno para rechazar supuestas agresiones de otros países.  Se acude al nacionalismo del pueblo para defender la soberanía territorial.

DUDAS

En los últimos años, en varias ocasiones ilícitamente han ingresado a cielo colombiano y hasta han aterrizado en la Guajira helicópteros militares de Venezuela tal como lo denuncian con frecuencia habitantes de la región. Sin embargo, nunca el gobierno colombiano ha dicho nada.

El Presidente Maduro, conocido por su locuacidad y por sus permanentes agresiones verbales hacia Colombia, esta vez se quedó callado. Solo su Canciller, (también muy locuaz y agresiva), salió a los medios en forma tímida y muy decente a decir que todo obedecía a los cambios de curso del río Arauca motivados por razones climáticas.

Hace un par de semanas en la Guajira fueron detenidos por la ciudadanía dos militares venezolanos que uniformados y armados habían ingresado a territorio colombiano supuestamente en un operativo contra contrabandistas y en ese entonces el gobierno de Santos no pronunció ninguna palabra.

Cuando el gobierno de Maduro hace dos años resolvió expulsar de Venezuela a miles de colombianos que se hallaban radicados allí con documentos legítimos de extranjería y ordenó destruir sus casas y sus enseres, el gobierno de Santos atendió a los deportados pero mantuvo silencio frente al vecino país. Esa vez Maduro ordenó cerrar la frontera durante varios meses.

En ese orden de ideas, los analistas enumeran otra serie de incidentes fronterizos protagonizados por militares de Venezuela en territorio colombiano más delicados que el ocurrido ahora en las riberas del río Arauca, sin que el gobierno de Santos les hubiese dado mayor importancia.  En esta oportunidad Santos hasta citó de urgencia al Palacio Presidencial a los altos mandos militares con el propósito de “analizar el incidente”.

Ellos creen que esta vez pudo tratarse de un montaje previamente concertado entre los dos gobiernos con el ánimo de crear cortinas de humo para distraer la atención de sus habitantes, frente a los muy graves escándalos internos que afrontan los dos presidentes.

——–