CICLORUTA DE BUCARAMANGA: OTRA CHAMBONADA QUE FRACASA CON GRAVE DAÑO FISCAL INCLUIDO

EDGAR SUÁREZ GUTIÉRREZ

Por: Edgar Suarez Gutiérrez

Mientras recorría el Barrio la Aurora de nuestra ciudad y ante un pequeño accidente de tránsito, vivimos un trancón monumental por la carrera 30 a raíz de la reducción absurda del carril de una vía muy transitada que antes servía como ruta rápida, pero que hoy es un verdadero caos tomarla.

Ante esto, consulté el Plan de Ordenamiento Territorial –POT- vigente, que es la carta de navegación urbanística para intervenir vías y modificar perfiles viales y me encontré con un error monumental de planeación y un configurado daño fiscal con consecuencias disciplinarias. Este contrato de obra pública cambió el trazado aprobado por el Concejo Municipal para la red de ciclo-rutas y definidos claramente en el POT, el cual se aprobó y socializó cuando fui Presidente del Concejo.

Para realizar un contrato de infraestructura vial para modos alternativos con corredores indicativos de ciclo-rutas, es indispensable consultar para su construcción los lineamientos establecidos en el POT y el Manual para el diseño y construcción del espacio público de Bucaramanga (MEPB), instrumentos técnicos que definen los parámetros, elementos y bases para el diseño y la construcción de los componentes del espacio público de la ciudad.

En este caso, estas dos normas fueron violadas, pues se puede establecer en el POT que la única intervención aprobada para modificar la carrera 30 con ciclo-ruta, es desde la calle 10 hasta la calle 14, es decir, 305.1 metros de intervención que da el ancho del Estadio Alfonso López con destino o salida la UIS; la única vía que tenía esta posibilidad era la carrera 31, de ahí el caos vehicular que este gobierno anti-estético armó.

Además son varios los aspectos que no se tuvieron en cuenta para el diseño del primer proyecto de ciclo-ruta donde todo “va porque va”, gobierno que afirmó que solo era un problema de redes de servicios públicos, en este caso, se está pasando por encima de las normas urbanísticas y lo más importante nunca se socializó con la comunidad propietaria de predios hoy afectada.

Así las cosas, nos encontramos frente a otro daño fiscal del Alcalde porque lo ya construido se debe quitar y volver a construir en el trazado correcto, para lo cual se debe ampliar el contrato en término y valor. Alguien debe pagar dentro de la administración por estos errores.

Esta ciclo-ruta es una física “chambonada” pues además del monumental error de intervenir una vía intocable para estos fines como era la carrera 30, no se identificaron previamente aspectos conceptuales y metodológicos para determinar los términos de referencia del contrato para la elaboración de : estudios, encuestas y programas más detallados como lo exige la Ley de contratación estatal; tampoco se tuvo en cuenta el aspecto técnico que mide: geometría, pavimentación, drenaje, señalización, iluminación y paisajismo para este tipo de vía.

Sería interesante conocer la opinión del Arquitecto Luis Ardila Cancino, quien fue contratado en el pasado por el municipio para la elaboración del Manual del Espacio Público de Bucaramanga, basados en el estudio, evaluación y análisis de las experiencias que han adelantado en este mismo campo las ciudades de Bogotá y Medellín, cuyos manuales se han empleado como guía para la elaboración del manual para la ciudad de Bucaramanga.

Verificar si la “chambonada” de la ciclo-ruta que plantea el Ingeniero Rodolfo Hernández obedece a los criterios de calidad, seguridad, sostenibilidad, durabilidad, funcionalidad y economía y si cumple con la Ficha SU-G50 andén típico con ciclo-ruta zona residencial, comercial o múltiple ancho 5.20 metros, que plantea el MEP para la ciudad de Bucaramanga.

Ahora dirá esta administración autoritaria que estos errores garrafales cometidos por ellos y que perjudican a todos los bumangueses son “politiquería”, “campañas pagadas en las redes” y quien sabe que otra “chambonada”.

(elfrente.com)

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