¡ LA DESGRACIA DE LAS ENCUESTAS !

HÉCTOR GÓMEZ KABARIQ

Por Héctor Gómez Kabariq

Llegó la hora de hablar de la perversidad de las encuestas políticas en Colombia y del daño que éstas le han hecho a la democracia.

Valga decir inicialmente que se nutren de forma irregular dado que el voto es secreto como lo consagra la Constitución Política y nadie tiene por qué andar preguntándole a los demás por quién van a votar. Es la violación de un derecho fundamental.

Solo incluyen en los cuestionarios a los candidatos que caprichosamente se les da la gana dejando por fuera también a quienes se les dé la gana, atentando contra los derechos de igualdad que otorga la democracia. De ahí se agarran los organizadores de los foros políticos para no invitar “a quienes no marcan en las encuestas”. ¡ Cómo van a marcar si los encuestadores no preguntan por ellos !.

De unos años para acá se inventaron dos preguntas estúpidas : ¿Por quién nunca votaría usted y cuál es el personaje de imagen más desfavorable para usted ?. Eso induce peligrosamente al encuestado a destilar odio contra quienes no son de sus afectos y a resaltar lo malo de los demás, en lugar de resaltar lo bueno de los suyos. Para ponderar y vender su producto, ninguna empresa debe andar hablando mal de su competencia.

Hace unos días, una muy conocida firma encuestadora se inventó una fórmula propia de imbéciles para favorecer al candidato Germán Vargas Lleras que siempre aparece de cuarto después de Duque, Petro y Fajardo. Según esa empresa, la mezcla de probabilidades y de opciones indica que Vargas Lleras pasará a segunda vuelta de forma segura. Habráse visto algo más torcido que eso ?.

Ciertas firmas encuestadoras amañan los resultados según la conveniencia de quien les pague. Hace algunos años, cuando fui jefe de prensa de una campaña política en Santander, se me acercó el representante de una conocida empresa encuestadora a ofrecer la realización de una encuesta. Todo iban bien hasta cuando íbamos a firmar el contrato y me preguntó : “Don Héctor por cuántos puntos de diferencia pongo a ganar a su candidato ?”. Hasta ahí duró la conversación y por supuesto que no lo contratamos.

Se han dado casos en que las encuestas políticas sobre candidatos han sido pagadas con contratos del gobierno, otorgados por funcionarios amigos de tal o cual candidatura.

Y lo peor es que desde hace largos años las encuestas en Colombia no aciertan. Los candidatos ganadores han sido los que según las encuestas iban a ser perdedores.

Las encuestas políticas, tal como se hacen en Colombia, son perversas y le hacen daño a la democracia.

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