LA UNIVERSIDAD INDUSTRIAL MERECE RESPETO

RAFAEL SERRANO PRADA

Por Rafael Serrano Prada – Director EL FRENTE –

Se le fueron las luces al señor alcalde de Bucaramanga, ingeniero Rodolfo Hernández Suárez, contra la Universidad Industrial de Santander, que ha sido la mayor realización de la clase dirigente de este departamento durante los últimos cien años.

Creada en 1947, por Ordenanza de la Asamblea Departamental, iniciativa del ex gobernador Rafael Ortiz González y con la fuerte oposición de algunos diputados del partido liberal, la creación de este centro de enseñanza superior hizo parte de la confrontación entre líderes de los partidos históricos, para lo cual hubo necesidad de conseguir que el diputado liberal Gustavo Cote Uribe, rompiera la oposición cerril que ejercían sus copartidarios contra esta iniciativa de un mandatario conservador, que finalmente le dio al departamento de Santander la más importante institución tecnológica del oriente colombiano.

Acostumbrados como estamos a las catilinarias del señor Alcalde de Bucaramanga contra todos los actores políticos que han ejercido el poder en la ciudad capital, quedamos desconcertados cuando emprendió impresionante diatriba contra la institución, que le ha dado a los hijos de los pobres la oportunidad de alcanzar el doctorado en un templo de la ciencia y la sabiduría, donde está proscrito el tráfico de influencias para recibir los alumnos que ingresan a cuarenta y dos (42) carreras profesionales,  pagando costos de matrícula que no llegan al salario mínimo.

La Universidad Industrial de Santander ha sido un factor de impresionante progreso en la formación profesional de los santandereanos. Ingenieros de petróleos que trabajan en los Emiratos Árabes, en Arabia Saudita, en Australia y en otros lugares del mundo, son los embajadores de nuestra región ante el mundo. Los médicos graduados en Bucaramanga son reconocidos por la actividad científica en los Estados Unidos y Europa. Desde 1947 hasta nuestros días, muchos egresados han ocupado cargos directivos en empresas petroleras. Las empresas establecidas en la región y en todo el territorio colombiano reconocen la capacidad de los ingenieros industriales, de los ingenieros químicos (capaces de elaborar la bomba atómica), los ingenieros mecánicos y los ingenieros de sistemas.

Que intereses subalternos tendría el alcalde de Bucaramanga para descalificar a la Universidad Industrial de Santander, la máxima institución académica del oriente colombiano, reconocida como la décima institución universitaria del país. Es posible que como ingeniero civil pueda estar interesado en los inmensos terrenos del campus universitario para los planes de vivienda que anunció en su campaña electoral, porque allí y en las instalaciones militares de la Quinta Brigada cabrían las veinte mil viviendas prometidas por el burgomaestre en su campaña electoral.

El alcalde de la ciudad capital del departamento desconoce la historia de este esfuerzo descomunal que se ha hecho durante 70 años, para garantizar el funcionamiento de la UIS. Su condición de ingeniero civil, egresado de la Universidad Nacional de Colombia, debe generarle cierto recelo por la estabilidad financiera que le dieron los parlamentarios a través de la ley que autoriza el cobro de la estampilla oficial, aplicable a todos los contratos que se realicen en la jurisdicción.

Invitamos al señor alcalde a conocer la historia de la UIS, a repasar las etapas difíciles de este centro de enseñanza superior, para que pueda rectificar sus exageradas opiniones sobre la calidad académica, de un establecimiento donde el 95% de los estudiantes pertenecen a los estratos más pobres de la comunidad santandereana. Los hijos de los taxistas y de las vendedoras de líchigo en las casas de mercado, también tienen derecho a ser “Doctores”.

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