¿ LA VOZ DE DIOS ?

HÉCTOR GÓMEZ KABARIQ

Por Héctor Gómez Kabariq

“La voz del pueblo es la voz de Dios” (Vox populi, vox Dei), es un aforismo latino que algunos atribuyen a Hesíodo, poeta griego del siglo VIII antes de nuestra época, y otros al monje anglosajón del siglo VIII después de Cristo, Alcuino de York, quien fuera consejero del emperador Carlomagno.

Con esa frasecita se pretendía significar que los pueblos, cuando son consultados o cuando son llamados a algunas elecciones, nunca se equivocan. Al fin y al cabo, no hay que olvidar que si es “la voz de Dios”, Dios es infalible.

Pues ese aforismo, como tantos otros, no es cierto. Poncio Pilatos preguntó al pueblo si debía liberar a Barrabás o a Jesús y el pueblo se pronunció a favor de la liberación de Barrabás y de la crucifixión de Jesús.

Y de ahí en adelante la historia está llena de ejemplos : el pueblo alemán apoyó a Hitler, el pueblo italiano apoyó a Mussolini, el pueblo venezolano eligió a Maduro, los españoles apoyaron a Franco, el pueblo colombiano eligió dos veces a Uribe y dos veces a Santos.

Lo mismo ha pasado en Bucaramanga con la elección de los últimos alcaldes. El pueblo elector se ha equivocado y el pueblo abstencionista también se ha equivocado. El primero por elegir malos gobernantes y el segundo por dejar en manos de otros la decisión que estaba en las suyas.

Veamos los casos más recientes en la capital de Santander. El pueblo eligió a Iván Moreno Rojas, que además de mal alcalde, cometió varios chanchullos. El pueblo eligió a Fernando Vargas Mendoza quien fue destituido por actos cometidos al margen de la ley. El pueblo eligió a Luis Francisco Bohórquez Pedraza quien se halla encarcelado acusado de varios delitos.

Y el pueblo eligió a Rodolfo Hernández quien, además de no haber cumplido ninguna de sus promesas de campaña, ahora resultó mezclado en el sonoro escándalo del corretaje de 300 mil millones de pesos que le iban a pagar a un hijo suyo por la adjudicación del pestilente contrato de las basuras a la empresa Vitalogic. Jamás en la historia de Bucaramanga se había hablado de un torcido con una cifra tan escandalosamente grande.

Y el pueblo se seguirá equivocando. En Marzo el pueblo reelegirá a varios congresistas que además de inútiles han resultado delincuentes; y en Mayo o Junio elegirá a un presidente que no cumplirá sus promesas, que le subirá los impuestos, que le aumentará la edad de pensión y que lo pondrá a aguantar hambre.

Ese es el pueblo.  Dizque “la voz de Dios”. ¡ Qué blasfemia !.

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