LAS MONEDAS VIRTUALES, ADEMÁS DE ILEGALES, PUEDEN SER UNA ESTAFA

A PESAR DE SU ILEGALIDAD, ESTÁN TOMANDO ALGÚN AUGE EN EL MERCADO COLOMBIANO

La Superintendencia Financiera de Colombia reiteró al público y a las entidades vigiladas, la advertencia frente a los riesgos potenciales asociados a las operaciones realizadas con las denominadas monedas electrónicas – criptomonedas o monedas virtuales.

En una nueva circular a las entidades crediticias, la Superfinanciera insiste en el llamado que ha venido haciendo desde 2014 en el sentido de que el Banco de la República ha indicado que las monedas virtuales, como se les conoce y entre las cuales se encuentra el bitcoin, no son consideradas como una moneda en Colombia y, por lo tanto, no constituyen un medio de pago de curso legal con poder liberatorio ilimitado.

En consecuencia, no existe obligatoriedad de recibirlas como medio de cumplimiento de los compromisos financieros, entre los que se encuentran los existentes entre los consumidores financieros y las Entidades Vigiladas por la Superintendencia Financiera de Colombia.

RECURSOS ILÍCITOS

El pseudoanonimato, la dificultad para identificar a los beneficiarios finales, la poca trazabilidad y la falta de respaldo por parte de los bancos centrales llevaron a que el Grupo de Acción Financiera Internacional, GAFI, y la Oficina Europea de Policía, Europol, señalaran que las operaciones realizadas con las denominadas monedas electrónicas – criptomonedas o monedas virtuales, pueden llegar a ser un instrumento para facilitar el manejo de recursos provenientes de actividades ilícitas relacionadas, entre otros, con los delitos fuente del lavado de activos, la financiación del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.

Adicionalmente, en la Carta Circular 52 de 2017 la Superintendencia reitera lo dicho por el Banco de la República en el sentido de que las denominadas monedas virtuales, entre las que se encuentra el bitcoin, no pueden considerarse como una divisa para el pago de las operaciones contempladas en el Régimen Cambiario, ya que no tienen el respaldo de los bancos centrales de otros países.

NO SON VÁLIDAS

Es importante además que la ciudadanía tenga en cuenta que al no ser consideradas un valor en los términos establecidos por la ley, las llamadas monedas electrónicas – criptomonedas o monedas virtuales no hacen parte de la infraestructura del mercado de valores colombiano, no constituyen una inversión válida para las entidades vigiladas y sus operadores tampoco están autorizados para asesorar y/o gestionar operaciones sobre las mismas.

SUS ANÓNIMOS PROMOTORES LAS PRESENTAN COMO UN MEDIO MUY ATRACTIVO

La Superintendencia Financiera de Colombia aseguró que tampoco ha autorizado a ninguna entidad vigilada para custodiar, invertir, intermediar ni operar con tales instrumentos, como tampoco para permitir el uso de sus plataformas por parte de los participantes, en lo que se conoce como “Sistema de Monedas Virtuales”.

El llamado al público en general es a que cada persona conozca y asuma los riesgos inherentes a las operaciones que realice con las denominadas monedas electrónicas – criptomonedas o monedas virtuales, pues no se encuentran amparadas por ningún tipo de garantía privada o estatal y sus operaciones no son susceptibles de cobertura por parte del seguro de depósito.

Por último, la Superintendencia exhorta a las entidades vigiladas para que continúen aplicando las medidas adecuadas y suficientes con el fin de evitar que sean utilizadas como instrumento para el lavado de activos y/o canalización de recursos hacia la realización de actividades terroristas o para el ocultamiento de activos provenientes de las mismas, por la materialización de los riesgos potenciales en el uso de “Monedas Electrónicas – Criptomonedas o Monedas Virtuales” que directa o indirectamente puedan desarrollar.

PIRÁMIDES

En días pasados las autoridades financieras detectaron y cerraron dos pirámides que usaban para su captación ilegal el uso de las criptomonedas.

Me-Coin y Onecoin fueron señaladas por las autoridades colombianas como negocios que no están regulados y que ya dejan varias víctimas de estafa. Me-Coin fue descubierta en Medellín en días pasados, esto, por tener relación con una estafa de US$300 millones, que fue denunciada por alrededor de 150 mil de sus clientes.

Esta pirámide operaba como un club virtual con promesas de alta rentabilidad, es decir, que si alguien invertía entre $400 mil pesos y $100 millones, la promesa era duplicar el valor invertido en poco tiempo.

Por otro lado está Onecoin que fue descubierta hace varios meses y tampoco está vigilada por las autoridades, ni cuenta con respaldo de un banco central, según dijo la Supersociedades.

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