LOS PERIODISTAS TAMBIÉN SOMOS CULPABLES

HÉCTOR GÓMEZ KABARIQ

HÉCTOR GÓMEZ KABARIQ

Por Héctor Gómez Kabariq

En momentos difíciles como los que hoy vive el país, los periodistas y opinadores olímpicamente eludimos la dosis de responsabilidad que nos atañe. Pero, ante lo que afronta la nación, nadie puede “escurrir el bulto”, mucho menos quienes tenemos la posibilidad de consignar noticias y expresar ideas a través de los medios de comunicación.

Entre otras cosas, la guerrilla nació porque a los campesinos de Marquetalia que en 1964 reclamaban atención para sus necesidades de salud, educación e infraestructura, ningún medio les dio la oportunidad de expresarse y muchos menos sirvió de puente para ayudarles ante el gobierno. Se ocuparon de esa zona únicamente para magnificar los bombardeos ordenados por el entonces Presidente Valencia contra los “comunistas de azadón”, como llamaban los periodistas a esos labriegos.

Hoy en Colombia buena parte del periodismo sigue siendo excluyente y está al servicio de los intereses personales y económicos de los comunicadores más sonados y de los dueños de los grandes medios. Entrevistan solo a quienes están de acuerdo con ellos, además alabándolos. Cuando muy esporádicamente permiten que un contradictor se exprese, lo satanizan por no responder lo que ellos quieren. El periodista, a veces falto de preparación y de sindéresis, posa de juez supremo e infalible. Y se vuelve incendiario en lugar de ser propositivo.

La noticia se tergiversa, la entrevista se manipula y la opinión es destructiva.

Queriendo hacerse célebres, algunos salen a buscarle “cinco patas al gato”. Que los del SÍ querían “entregarle la nación al castrochavismo”, que los del NO “son esquizofrénicos”, que Santos “no merecía el Nobel de Paz”, que Colombia “es un país de mierda”, etc., asumiendo el rol de criticones malintencionados.

Y frente a la corrupción, (madre de las peores desgracias del país), se es complaciente. No se denuncia al chanchullero a cambio de favores o de pautas publicitarias. Y no falta el periodista “enmermelado” que por defender a los corruptos se dedica a atacar a los colegas que publican sus torcidos.

En síntesis, es alta nuestra dosis de responsabilidad. Lo afirmo tras haber ejercido el periodismo durante más de 40 años y de haber sido Presidente de la Asociación Colombiana de Periodistas –Seccional- y Presidente-fundador del Círculo de Periodistas de Bucaramanga. Sé que ahora pasaré a ser víctima de algunos colegas, pero lo asumo con la serenidad que me permiten la edad y mi voluntario retiro y con la advertencia de que no habré de responderles. No fomentaré enfrentamientos personales inútiles.

Si bien somos periodistas y no bomberos, tampoco debemos ser pirómanos.

(Correo: guanetv@hotmail.com)

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