“NO HAY QUE JUSTIFICAR A ELKIN COMPARÁNDOLO CON DARÍO” : DELFINA ALCOCER PEÑA

DELFINA ALCOCER PEÑA

Por Delfina Alcocer Peña

Quiero referirme al ex-alcalde de Barrancabermeja Elkin Bueno como un político de MALAS COSTUMBRES. El señor Bueno ha logrado a través del tiempo y la historia tener cautivas a un gran número de personas que guardan en sus memorias gran aprecio y gratitud por lo poco o lo mucho que en algunos casos les ha dado con el recurso público y lo importante que les ha hecho sentir.

Hoy estoy convencida de que Elkin Bueno no puede repetir una alcaldía en Barrancabermeja, no puede seguir teniendo la mala costumbre de estar ausente de los asuntos de la ciudad y aparecer cuando le conviene, es decir cuando viene por la administración de los RECURSOS PUBLICOS.

Según los analistas políticos de la ciudad y quienes le conocen su actuar creen que él es como la liebre “en cualquier momento salta y hace lo suyo”.

¿Qué es hacer lo suyo?. Sus subalternos políticos más cercanos dicen abiertamente que viene por la gobernación de Santander, pero que está dentro de sus planes y proyectos RECUPERAR LA ALCALDIA DE BARRANCABERMEJA. No está mal que lo esté pensando o lo haga, siempre y cuando se le conozca abiertamente el juego, sin embargo quienes le conocen saben que el juego no será abierto y que su mejor táctica es la SIMULACION.

¿Para QUE y con QUIENES quiere recuperar el ex-alcalde el PODER DE LA CIUDAD?.

ELKIN DAVID BUENO ALTHAONA. ÉL SOLO ES UNA CLASE POLITICA EN LA CIUDAD, tiene la virtud que cuando aparece los recoge a todos y cuando no está los tiene a todos trabajando en diferentes posiciones estratégica.

ESOS JUEGOS DE PODER no le han servido a la ciudad. El DR. BUENO, debe replantear ESAS MALAS COSTUMBRES y vincularse de mejor manera al desarrollo y crecimiento de Barrancabermeja.

¿Cómo habitará nuestra ciudad en el corazón del tres veces alcalde, qué planes tiene con ella?. Sería bueno escucharlo, así como uno escucha a los expresidentes opinar sobre los asuntos del país.

Decir que “Elkin es mejor que Darío”, es un poco cierto, pero NO PODEMOS JUSTIFICAR A ELKIN CON DARIO.

La ciudad necesita una visión seria, gente comprometida, con capacidad, con conocimiento, con liderazgos permanentes, emocionalmente estables, con una orientación a la promoción del núcleo fundamental de la sociedad.

La ciudad necesita UNA VERDADERA INCLUSION, NECESITA UNA ADMINISTRACION ABIERTA, NECESITA “UN NUEVO PROYECTO DE CIUDAD”, donde inclusive, se reconozca a la clase política tradicional con sus aciertos y desaciertos, donde los empresarios en sus diferentes tamaños sean sujetos activos y proactivos en las decisiones que orientan las políticas económicas de la ciudad, donde los profesionales propios y foráneos reciban tratos y salarios dignos, ajustados a un concepto de solidaridad, que el presupuesto sea bien repartido entre las diferentes poblaciones y para todo los sectores de la sociedad, que las riquezas sean distribuidas en IGUALDAD y en EQUIDAD, que los recursos públicos sean realmente recursos sagrados manejados bajo los PRINCIPIOS DE EFICIENCIA Y EFICACIA, que se haga posible “ LA CIUDAD QUE TODOS QUEREMOS”, Y RECUPERAR LA GOBERNABILIDAD Y GOBERNANZA EN EL PUEBLO.

Esta reflexión mía surge de las conversaciones que he venido sosteniendo con los hacedores de la ciudad.

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