NUESTRA POSICIÓN SOBRE EL ENFRENTAMIENTO ENTRE EL DICTADOR URIBE Y EL BURLÓN SAMPER

EL EXPRESIDENTE URIBE Y EL PERIODISTA SAMPER

Por Héctor Gómez Kabariq

No me gusta el estilo periodístico del señor Daniel Samper Ospina. Admiro en cambio el estilo de su padre, Daniel Samper Pizano, uno de los pioneros del periodismo investigativo en Colombia.

Por cierto que tuve el honor de ser escogido por la Revista Diners en 1992 como uno de los quince periodistas de la década de los 90 en Colombia, al lado, entre otros, de Samper Pizano y del exvicepresidente y también periodista Francisco Santos.

Creo que buena parte del reconocimiento público que tiene hoy Daniel Samper Ospina en el periodismo colombiano lo ha logrado, no tanto debido a sus estudios en el Gimnasio Moderno de Bogotá, en Harvard y en la Pontificia Bolivariana, sino a su condición de ser hijo de Daniel Samper Pizano, sobrino del expresidente Ernesto Samper, primo del exviceministro de Justicia Miguel Samper Strouss, nieto de Andrés Samper Gnecco y bisnieto de Daniel Samper Ortega.

Daniel Samper Ospina desarrolló su trabajo más renombrado durante trece años como director de la revista Soho, donde, apelando al porno, al empleo de la mujer solo como objeto sexual y al empelote de niñas hasta menores de edad, logró aumentar la circulación y las ventas de ese medio.

No comparto tampoco su estilo cual payaso burlón y ofensivo cuando se refiere a personas o hechos que no son de su agrado personal.

Sin embargo, defiendo la libertad que él tiene de expresar sus ideas y sus opiniones. Estamos en una democracia que, así sea aparentemente, consagra la libertad periodística.

Pero comparto aún menos las acostumbradas actuaciones del expresidente Alvaro Uribe Vélez frente al periodismo y frente a la libertad de prensa.

Uribe, antes, en y después de su Presidencia, se ha caracterizado por perseguir a los periodistas, por ordenar chuzadas a las comunicaciones de los reporteros que no se le arrodillan y por acosar a los medios que no se doblegan a su particular manera de obrar. Se cree un dictador infalible que no admite la crítica.

Recordemos además que una de las formas de censura que empleó Uribe siendo Presidente de la República fue la de negarse a responder preguntas de los periodistas cuando se trataba de temas de su incumbencia pero que no le gustaban. “Siguiente pregunta”, fue una de sus expresiones favoritas para ejercer esta clase de censura.

Y recordemos también que fue Uribe como Presidente el que de un solo tajo a través del decreto 2090 de 2003 eliminó la pensión de los periodistas en Colombia.

De manera que lo que acaba de hacer Uribe Vélez contra Daniel Samper Ospina llamándolo “violador de niños” no es nada nuevo en su habitual manera de tratar a los periodistas.

Es cierto que Samper Ospina ha criticado a Uribe Vélez en algunas oportunidades, así sea con un estilo a veces burlón e irrespetuoso. Pero ello no habilita al expresidente a endilgarle al periodista ningún delito. Mucho menos un delito tan detestable como el de ser violador de niños, castigado con duras penas de cárcel y repudiado por toda la sociedad.

Si Uribe cree que Samper lo ha calumniado o deshonrado, pues que acuda a los tribunales en procura de justicia pero que no apele a herramientas ruines y rechazables.

En síntesis, no soy admirador ni mucho menos de Daniel Samper Ospina, pero defiendo el ejercicio libre del periodismo y repudio abiertamente y con energía lo que acaba de expresar en su contra el señor Uribe Vélez.

(guanetv@hotmail.com)

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