PARA MANOLO AZUERO, EL ALCALDE RODOLFO ERA UN ALIADO DE LUCHO BOHÓRQUEZ QUE IBA TRAS EL “JUGOSO NEGOCIO” DE UN BASURERO

Reproducimos a continuación la más reciente columna del abogado y catedrático Angel Alirio Moreno Mateus, publicada en el diario El Frente de Bucaramanga.

CIEN DÍAS DE MANOLO

ÁNGEL ALIRIO MORENO MATEUS

ÁNGEL ALIRIO MORENO MATEUS

Por: Ángel Alirio Moreno Mateus

No me he comido el cuento ese de que Rodolfo Hernández el alcalde de Bucaramanga tiene el noventa por ciento de favorabilidad.

Resulta difícil creerlo, si analizamos que ganó las elecciones con tan sólo el 28% de los votos depositados, frente al 60% de la suma del resultado obtenido por los otros candidatos y un 13% que obtuvo el voto en blanco.

En tan sólo cien días de gobierno es imposible alcanzar ese porcentaje, pese a tener un buen vocero o jefe de marketing que como político líquido se ha acomodado muy bien a su nuevo frasco. Por más esfuerzo que ha hecho Manolo, en cien días no nos puede cambiar el disco.

Rodolfo el Alcalde y Manolo el ad-hoc, hace cuatro años estaban en orillas distintas. El uno haciendo el oficio que hoy hacemos otros y el otro, en lo que los griegos calificaban como la negación del ocio. Rodolfo Hernández, en propias palabras de Manolo, dedicado a sociedades y negocios con quienes hoy tanto cuestiona.

MANOLO AZUERO, HOY AMIGO Y EMPLEADO DE  RODOLFO HERNÁNDEZ

MANOLO AZUERO, HOY AMIGO Y EMPLEADO DE RODOLFO HERNÁNDEZ

En cien días, Manolo ha pretendido convencernos que tienen el sello de garantía anti-corrupción y probablemente Rodolfo, convencido que utilizando la mampara de este impúber en lo público, avanza queriendo decirnos que es el cid campeador con todas las virtudes; justo, valiente, templado, guerrero y culto, que nos va a librar de los ladrones.

Los dos, en estos cien días, han sufrido una trasformación más estructural que la de Gregor Samsa, en el libro de Franz Kafka.

Hace cuatro años Manolo Azuero escribió una columna en Vanguardia Liberal que títuló “Los patronos de Chocoa” en la que señalaba a los “aliados de época electoral” de Lucho Bohórquez, quienes tras una decisión del Juzgado Primero de Descongestión Administrativo de Bucaramanga, irían a celebrar “que se harán por fin a un jugoso negocio”. Se trataba de darle vía libre al relleno sanitario Parque Chocoa, de la firma Entorno Verde S.A. de propiedad entre otros de “Rodolfo Hernández Suárez y Rodolfo José Hernández. Los nombres no son ajenos a los protagonistas de la cosa pública”, escribió Manolo.

La columna la cerró Manolo diciendo: “Detrás del relleno sanitario Parque Chocoa, no sólo está la necesidad que tiene el alcalde Bohórquez de resolver un problema para la región, allí también se tejen poderosos intereses de sus aliados y amigos.” Se refería el Manolo de esa época, a Lucho Bohórquez y sus entrañables amigos.

LUCHO BOHÓRQUEZ Y SU PADRINO DE MATRIMONIO RODOLFO HERNÁNDEZ CUANDO ERAN "ALIADOS", SEGÚN MANOLO AZUERO

LUCHO BOHÓRQUEZ Y SU PADRINO DE MATRIMONIO RODOLFO HERNÁNDEZ CUANDO ERAN “ALIADOS”, SEGÚN MANOLO AZUERO

“Los otros dolientes de Chocoa, Rodolfo Hernández Suárez y su hijo Rodolfo José Hernández, fueron asimismo aliados del Alcalde en campaña. Hernández Suárez, dueño de la constructora HG, fue el empresario que impulsó con vehemencia la campaña del actual mandatario. Aunque de manera sorprendente no figura como palanca financiera, Hernández fue públicamente un importante promotor de “Lucho”. Hoy su cuñada, Martha Lucía Oliveros, tía del otro Rodolfo, igualmente miembro de la Junta de Entorno Verde, es Secretaria de Desarrollo Social de la Alcaldía de Bucaramanga.” Escribió Manolo esa vez, en esa columna. Curiosamente, es a esa secretaría a la que hoy, Rodolfo y Manolo le han puesto los ojos. ¿Será que la van a librar de la corrupción?  Definitivamente el cura no se acuerda cuando fue sacristán.

Ahora sí entiendo, cuál es el fondo de la pelea y porqué Rodolfo se llevó a Manolo, dándole una porción de la mogolla. Reprochable resulta la metamorfosis y la falta de ética de los personajes de marras. Pero lo más reprochable, es que quieran involucrar a toda la sociedad económica, social y política de Bucaramanga y que quieran transcender a Santander, en una refriega que tiene unos orígenes eminentemente mercantiles.

En ese negocio Rodolfo Hernández y su hijo, figuran como socios de Fredy Anaya. Como diría Jaime Durán Barrera: Entonces ¿cuál es la joda?

P.D. Una pregunta, ahora que no funciona la sociedad de Chocoa: ¿buscaron de la Alcaldía de Bucaramanga a un Señor Ricardo Roa para hablar del tratamiento de basuras, ya no en Chocoa, sino por métodos físicos y químicos, bajo un nuevo esquema de negocio?.

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