¿ PENSANDO EN IR DE VACACIONES A CARTAGENA ?. NI SE LE OCURRA…

EN CARTAGENA NO HAY TRANQUILIDAD NI A LA HORA DE DORMIR

EN CARTAGENA NO HAY TRANQUILIDAD NI A LA HORA DE DORMIR

Nadie puede desconocer que Cartagena es y seguirá siendo el destino turístico de miles de personas atraídas por el encanto de su arquitectura, por sus playas y por su gastronomía.

Pero no se puede ocultar que ir a Cartagena en plan de vacaciones se ha convertido en una verdadera tortura.  Los encargados de atender a los turistas que visitan esta hermosa ciudad están empeñados en que nadie vuelva a pisar esa tierra.

Veamos :

— Los taxistas que sirven al aeropuerto cobran al turista hasta dos y tres veces por encima de las tarifas autorizadas por la Alcaldía. Y nadie les dice nada.

— De noche no se puede caminar por ninguna parte. La inseguridad cuenta con el visto bueno de la Policía.

LOS VENDEDORES EN LAS PLAYAS SON UNA TORTURA... SI USTED NO LES COMPRA, LO INSULTAN

LOS VENDEDORES EN LAS PLAYAS SON UNA TORTURA… SI USTED NO LES COMPRA, LO INSULTAN

— No se puede ir a las playas a ninguna hora.  Los vendedores ambulantes torturan más que los españoles cuando dominaban la ciudad. Por cada minuto, un turista es acosado hasta por diez vendedores que pretenden obligar a todo el mundo a que les compren sus artículos. Cuando no les compran se vuelven agresivos y groseros. Son insoportables pero cuentan con el visto bueno de la Alcaldía de la ciudad. En temporada de vacaciones, en las playas de Bocagrande hay más vendedores ambulantes agresivos que turistas.

— Los turistas cachacos que llevan sus carros convierten las calles de Bocagrande en zonas de piques, no respetan las normas de tránsito, invaden todos los andenes y atropellan a los peatones sin que nadie les diga nada.

— Lo que hace unos años era un bonito paseo en coches tirados por caballos, se ha convertido en una auténtica demostración de la más aberrante tortura a los indefensos animales.  La Alcaldía dice que no los reglamenta ni los prohíbe por ser “lo más típico que tiene la ciudad”.

ASÍ TRATAN A LOS CABALLOS QUE TIRAN LOS FAMOSOS COCHES

ASÍ TRATAN A LOS CABALLOS QUE TIRAN LOS FAMOSOS COCHES

— Cuando se va a la playa hay que contratar un celador por cada carpa.  De lo contrario, al menor descuido le roban al turista todo lo que lleve.

—  En muchos hoteles, algunos de renombre, no se puede confiar en nadie. Fácilmente despojan al turista de las pertenencias que deja en las habitaciones.  Llegan al colmo de poner letreros donde dice: “No respondemos por los objetos que deje en su habitación”.

Esa es la Cartagena de hoy. La ciudad donde sus autoridades rinden tributo y ponen placas en honor a los ingleses y españoles que vinieron a atacar a los nativos, autoridades que hacen todo lo posible por desesperar a los turistas.

No vale la pena ir de vacaciones a esta ciudad. Es una demostración de masoquismo.

Los cartageneros están matando a su gallinita de los huevos de oro : el turismo.

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