¿ POR QUÉ EL PUEBLO NO CELEBRÓ LA DEJACIÓN DE LAS ARMAS POR PARTE DE LAS FARC ?

NI SU DESMOVILIZACIÓN NI LA ENTREGA DE SUS ARMAS DESPERTARON ENTUSIASMO ENTRE EL PUEBLO COLOMBIANO

Hace un par de años apenas, para exigir a las FARC el cese de la violencia y la dejación de sus armas, salían a las calles centenares de miles de colombianos en ruidosas manifestaciones. El pasado martes, cuando se registró la entrega de la última de esas armas, el acto no despertó ningún entusiasmo ni hubo celebraciones populares.

¿ POR QUÉ ?

El primer problema radica en que el presidente Santos todo el tiempo afirmaba que con el acuerdo con las FARC se lograría la paz total en el país. Pero no. Se mantienen activos los grupos guerrilleros ELN, MRP, EPL y los disidentes de las FARC, los paramilitares, los narcotraficantes, el Clan del Golfo y las bacrim, todos ellos generando violencia contra la población civil y contra las fuerzas del orden. El país se siente engañado por Santos.

También se advierte que los jefes de las FARC no han intentado ganarse la amistad de los colombianos. Tras más de 50 años de asesinatos, secuestros, extorsiones, atentados, bombardeos, violaciones, reclutamientos, etc., en sus declaraciones hoy siguen siendo arrogantes y desafiantes contra todo aquel que los critique o los censure.

De otro lado, el hecho de que la entrega de las armas a los delegados de la ONU hubiese sido casi clandestina, generó dudas. A pesar de las certificaciones escritas que mostraron esos delegados, durante las semanas que duró la dejación de las armas los guerrilleros no permitieron fotografías ni videos que registraran esos actos.

Igualmente se señala que la concesión para que los subversivos no paguen ni un solo día de cárcel intramural por ninguno de sus delitos, genera resistencia. Según los críticos, el gobierno ha dado mejor tratamiento jurídico y económico a los exguerrilleros, que a los exmilitares que los combatieron desde las filas del establecimiento. Y esa discriminación no motiva a la población civil para hacer fiesta alguna.

Además, el que Santos no haya atendido en 7 años de gobierno los demás problemas del país como el desempleo, la salud, la educación y la corrupción estatal, lleva a que los colombianos no le quieran hacer ningún festejo a él, por muy valioso que sea el motivo. En las últimas encuestas Santos apenas tiene el 12 por ciento de imagen positiva.

Finalmente, no se debe olvidar que el principal crítico de los acuerdos de paz, el controvertido expresidente Alvaro Uribe, es hoy el personaje de mayor imagen positiva con más del 65 por ciento y sus seguidores no están dispuestos a celebrarle a Santos, (enemigo de Uribe), el haber logrado la desmovilización de la mayoría de los guerrilleros de las FARC. Son seguidores uribistas antisantistas.

Así las cosas, una fecha que debía pasar a la historia del país y que debía despertar euforia nacional, fue apenas un silencioso día común y corriente.

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