PREVENIR EL CÁNCER (POR JAIME FORERO GÓMEZ)

JAIME FORERO GÓMEZ

Por Jaime Forero Gómez

Si Colombia no fuera una república bananera donde predomina la “lógica inversa”, se tendrían cifras reales sobre el aumento grave de la enfermedad respiratoria en niños, al suspender el “pico y plata” en la ciudad. Desafortunadamente es una utopía pretender tener cifras reales sobre este tema donde la salud no funciona.

Dolorosamente, todos los días nos enteramos de conocidos, colegas o niños presentando una variedad de cánceres que hace pocos años ni pensábamos existieran. La evidencia científica ha demostrado que la mayoría de cánceres son prevenibles. Definitivamente la contaminación ambiental y la comida chatarra “producen” estos tumores.

Grave la ausencia de comentarios de las autoridades ambientales dedicadas a apoyar la minería a cielo abierto y expedir licencias donde el sentido común no existe, envenenando aún más el aire y agua de la región.

La combustión generada por los motores es clasificada por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (AIIC) como un productor potente de cáncer. La contaminación del ambiente contiene varios carcinogénicos y material particulado constituidos por hidrocarburos aromáticos policíclicos, metales de transición y otras sustancias que causan estrés por oxidación e inflamación severa del sistema respiratorio. Con una hora de exposición en nuestras residencias, colegios o sitios de trabajo, se aumenta el riesgo de cáncer pulmonar y cerebral y enfermedades neurodegenerativas en un 40%.

Ahora se va a añadir la minería a cielo abierto autorizada por las mismas autoridades donde grandes cantidades de mercurio y cianuro nos producirán más daño. Están desinformando para poder destruir los páramos en contra de los pronunciamientos de las Cortes. Un poco de oro extraído vale más que el daño cerebral de cualquier niño santandereano y el valor es tasado por nuestros gobernantes y autoridades ambientales, beneficiarios de la locomotora, perdón, “mermelada” minera.

La única manera de protegernos es evitar los contaminantes y consumir desde el primer año de vida grandes cantidades de verduras, leguminosas y frutas.

(Este contenido ha sido publicado originalmente en Vanguardia.com)

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