¡ QUE VIVA LA PIRATERÍA !

HÉCTOR GÓMEZ KABARIQ

Por Héctor Gómez Kabariq

Sin acudir a los magos de la mercadotecnia, existen algunas medidas elementales que se deben adoptar cuando un negocio, un producto o un servicio, no están arrojando resultados financieros satisfactorios.

Hay que publicitar más la empresa, mejorar la calidad de lo que se ofrece, o bajar precios y tarifas. Eso lo sabe cualquier persona así tenga menos de tres dedos de frente.

Pareciera que el único que no lo sabe es el alcalde de Bucaramanga Rodolfo Hernández a pesar de las muy jugosas utilidades que ha obtenido con su empresa privada constructora de vivienda. A no ser que, intencionalmente, esté adoptando decisiones con el propósito de quebrar una empresa de servicio público de esta ciudad.

Me refiero a la empresa de transporte Metrolínea. Por sus malos manejos, por su mal servicio y por sus altas tarifas, está quebrada desde su nacimiento hace ya unos 8 años. En la campaña electoral de 2015 el entonces candidato Rodolfo Hernández incluyó entre sus promesas la recuperación de Metrolínea en servicios y en finanzas. Transcurridos dos años de gobierno, ni lo uno ni lo otro. Cada vez Metrolínea está peor.

Hace un par de días Hernández y los demás integrantes del Área Metropolitana de Bucaramanga, dizque con el propósito de salvar a Metrolínea, autorizaron un aumento de la tarifa cercano al 10 por ciento, fijándola en dos mil 300 pesos por pasajero. Qué horror.

Fue el aumento porcentual más alto del país en materia de transporte. Por encima de la inflación y por encima del aumento del salario mínimo. Estableciendo proporciones, Metrolínea quedó cobrando las tarifas más altas de todos los sistemas de transporte masivo de Colombia, a pesar de que presta uno de los peores servicios.

La consecuencia inmediata de este descabellado aumento tarifario será el fortalecimiento del mototaximo y de la piratería en automóviles, y la disminución del número de usuarios de Metrolínea. Obvio.  En los autos y motocicletas piratas se paga menos y el servicio es más rápido y más efectivo.

Y en la medida en que se fortalezca la piratería, Metrolínea seguirá quebrada y muy próxima a su liquidación. Como bus bajando Pescadero sin frenos y sin chofer. Si con el aumento de tarifas que autorizó, el alcalde Hernández pretendía salvar a Metrolínea, el resultado será todo lo contrario. Se ahondará su crisis y se precipitará su liquidación.

¿ Tomaría Hernández esta medida de buena o de la mala fe ?. Quién sabe. Después del torcido de Vitalogic y las basuras con su hijo de por medio, en esta Alcaldía cualquier cosa puede pasar.

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