QUEBRÓ PARQUE CONSTRUIDO CON UN CHANCHULLO DEL EXGOBERNADOR DE SANTANDER HORACIO SERPA

EL PARQUE ES ATRACTIVO PERO SU MALA ADMINISTRACIÓN LO CONDUJO A LA QUIEBRA

El parque recreacional Acualago del municipio santandereano de Floridablanca acaba de cerrar sus puertas en forma indefinida debido a una crecida crisis financiera que lo condujo a la quiebra.

Fallas en su administración, falta de público por sus altas tarifas, crecidos sueldos de sus directivos y elevados costos de mantenimiento, son algunas de las causas del desastre de este parque de carácter privado para cuya construcción el gobierno de Santander regaló 5 mil millones de pesos bajo la administración del entonces gobernador Horacio Serpa Uribe en una transacción calificada de chanchullo.

Germán Alfonso Villareal, exdirector de Acualago, aseguró hoy en declaraciones radiales que la única forma para que se desista del cierre, es que el departamento de Santander asuma la administración del lugar. Es decir, tras no saber administrarlo, ahora la entidad intenta que sea el gobierno con el dinero de todos los contribuyentes el que afronte y asuma la quiebra.

La crisis obedeció a la falta de asistentes. Muy poco público acudía a este lugar.

ALTAS TARIFAS

Las tarifas que cobraba a los usuarios Acualago eran las más altas de parque alguno, superiores incluso a las que hoy cobran otros parques de Santander con mayores atractivos como Panachi y el Cerro del Santísimo.

Para ingresar, las tarifas, además de altas, estaban tasadas en forma curiosa por la estatura de las personas de la siguiente manera: personas con estatura superior a un metro 30 centímetros debían pagar 23 mil pesos cada una;  con estatura inferior 16 mil pesos; y los adultos mayores, (que en la mayoría de los parques entran gratis), debían pagar 16 mil pesos.

HERMAN ALFONSO VILLARREAL, DIRECTOR DEL PARQUE, ACOMPAÑADO DE OTRAS DOS FUNCIONARIAS DE LA ENTIDAD

Además del valor de la entrada, para utilizar las atracciones del parque el costo era exageradamente alto. Por ejemplo: para usar el cable wake cada persona debía pagar 15 mil pesos y para usar los cisnes se debían pagar 10 mil pesos.

También eran altas las tarifas para el parqueo de automóviles, camionetas y motocicletas.

Estos elevados costos hicieron que el número de visitantes fuera muy bajo.

Y aparte de ello, los días lunes y martes permanecía cerrado, disminuyendo de esta forma la posibilidad de aumentar sus ingresos.

CHANCHULLO

Cabe recordar que para la construcción de este parque la Gobernación de Santander regaló en forma indebida cinco mil millones de pesos.

Siendo gobernador del departamento Horacio Serpa Uribe, la gobernación giró esa suma de dinero a Acualago, (empresa privada), a pesar de existir una grave inhabilidad jurídica. Serpa y su secretaria de Hacienda Ana Milena Alfonso entregaron ese dinero a Acualago a pesar de que el director y representante legal de esta empresa privada era el señor Herman Alfonso Villarreal, padre de esta última, funcionaria que no se declaró impedida para aprobar, ordenar y girar el dinero en efectivo a la empresa que manejaba su papá.

Es decir, el gobierno de Serpa entregó 5 mil millones de pesos a una empresa privada al frente de la cual se hallaba el papá de su secretaria de Hacienda, violando en forma gravísima el régimen de inhabilidades estipulado en el Código Único Disciplinario.

En la construcción del parque se invirtieron $33 mil millones, de los cuales aún se adeudan $17 mil millones a entidades bancarias.

Si la gobernación de Santander atiende la petición del señor German Alfonso para que con el dinero de todos los santandereanos se asuma la quiebra de Acualago, (empresa privada), por ese camino y bajo el principio de la igualdad entonces que la misma gobernación de igual manera asuma la crisis de miles de empresas privadas que han quebrado en los últimos años en esta zona del país.

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