SANCIONADOS LOS RESPONSABLES DE UN CHANCHULLO EN LA CORPORACIÓN AUTÓNOMA DE SANTANDER

 

HECTOR MURILLO, EXDIRECTOR DE LA CAS, UNO DE LOS SANCIONADOS

HECTOR MURILLO, EXDIRECTOR DE LA CAS, UNO DE LOS SANCIONADOS

El pasado 10 de Noviembre en  este medio publicamos una noticia sobre hechos irregulares registrados en la Corporación Autónoma de Santander CAS bajo el siguiente título:

“IMPUTAN CARGOS A EXFUNCIONARIOS DE LA CAS POR CHANCHULLOS EN LA COMPRA-VENTA DE UNA FINCA”

Posted on 10 noviembre, 2014 by hector gomez

La noticia decía en sus primeras líneas lo siguiente:

“La CAS pagó el valor total de la finca pero en la escritura apenas hicieron figurar unas mejoras del predio.  Podría existir un documento secreto de compra-venta entre particulares

Por posibles irregularidades presentadas en un contrato de compraventa, la Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos y citó a audiencia pública a Héctor Murillo, en su condición de director general de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS) con sede en San Gil, y Alfonso Mantilla Rodríguez, en su calidad de subdirector administrativo y financiero (e) y director general (e) de ese organismo”.

Pues bien.  Los dos funcionarios que allí mencionamos como sindicados, acaban de ser sancionados por la Procuraduría.  El uno fue destituido y el otro suspendido.

El Ministerio Público dio a conocer hoy la siguiente información:

Procuraduría General de la Nación, mediante fallo de primera instancia, sancionó a exdirectores de la Corporación Autónoma Regional de Santander

Mediante fallo de primera instancia, la Procuraduría General de la Nación destituyó e inhabilitó por 15 años al señor Alfonso Mantilla Rodríguez, en su calidad de subdirector administrativo y financiero (e) y director general (e) de la Corporación Autónoma Regional de Santander (CAS), por las irregularidades presentadas con un contrato de compraventa de un predio ubicado en el municipio de Simacota (Santander).

La determinación disciplinaria suspendió por 12 meses al señor Héctor Murillo, director general de la Corporación Autónoma Regional de Santander para la época de los hechos.

EL EDIFICIO DE LA CAS EN SAN GIL, SEDE DE MÚLTIPLES CHANCHULLOS

EL EDIFICIO DE LA CAS EN SAN GIL, SEDE DE MÚLTIPLES CHANCHULLOS

 

Se estableció que la Corporación Autónoma Regional de Santander suscribió una escritura pública mediante la cual le fueron transferidas las mejoras pertenecientes a un predio ubicado en la vereda Altamira del municipio de Simacota (Santander), pese a que en el acuerdo de voluntades se había pactado la transferencia de la propiedad plena del inmueble junto con todas sus mejoras, construcciones y demás anexos. 

En desarrollo del proceso se determinó que el derecho que la vendedora transfirió a la Corporación es el que ella tenía sobre el inmueble, es decir sobre las mejoras, pues ella no ostentaba el dominio pleno del inmueble.  

Se concluyó que el señor Alfonso Mantilla fue el responsable de elaborar el informe de conveniencia y oportunidad con base en el cual, posteriormente, actuando como director general encargado de la corporación, celebró el contrato de compraventa del predio el 6 de diciembre de 2010.

Las pruebas permitieron establecer que dentro del estudio previo de conveniencia y oportunidad no se incluyó el estudio de títulos del señalado terreno, el cual se constituía en un elemento fundamental de la viabilidad jurídica del objeto a contratar.   

La Procuraduría halló responsable disciplinariamente al señor Héctor Murillo por firmar, el 14 de diciembre de 2010, en la Notaría Segunda de San Gil (Santander), la escritura pública por la que la corporación recibió la transferencia de las mejoras del predio el retiro en lugar de la titularidad del derecho de dominio de ese bien inmueble incluidas sus mejoras, como se habían pactado en el contrato de compraventa celebrado ocho días atrás.    

En ese sentido, el fallo concluyó que el señor Murillo debió “(…) revisar la escritura pública previa a su firma con el propósito de verificar que lo que se estaba transfiriendo correspondía al objeto descrito en el contrato de compraventa”. 

Contra esta determinación disciplinaria de primera instancia procede el recurso de apelación.

Es decir, los dos funcionarios, con dineros de la CAS, hicieron creer que estaban comprando la totalidad de una finca cuando en realidad apenas estaba adquiriendo unas mejoras.  Sin embargo, pagaron el valor total de la finca.

Este es apenas uno de los múltiples chanchullos que han sido denunciados ante las autoridades disciplinarias y penales sobre hechos consumados en la Corporación Autónoma de Santander CAS que maneja los asuntos ambientales en 74 de los 87 municipios de Santander.

———