Por Héctor Gómez Kabariq Nos conocimos hace 50 años y desde entonces somos muy buenos amigos.  Él, Jairo Ramiro Gómez Gómez, había montado en la calle Real de Zapatoca en 1969 un agradable tertuliadero al que llamó “Macondo”, y yo terminaba mi bachillerato en el salesiano Santo Tomás. Allí los viejos tomaban tinto, los menos […]