La doble moral, la doble faz, el engaño y la mentira, lamentablemente se siguen  apoderando de algunas personas y áreas de la actividad colombiana con la mayor frescura.  Se han vuelto tan frecuentes estas prácticas que ya  casi ni causan asombro. —- Quedó sepultado el valor de la oralidad.  Nuestros viejos no usaban cheques […]