VUELVE Y JUEGA : SE DETECTAN MÁS CHANCHULLOS EN LA GOBERNACIÓN DE DIDIER TAVERA

PARA QUE LOS ACTOS DEL GOBERNADOR TAVERA SE VEAN “BONITOS”, SU GOBIERNO HA GASTADO 7 MIL 850 MILLONES DE PESOS EN ESCASOS DOS AÑOS.

Un nuevo torcido en la administración del Gobernador de Santander Didier Tavera quedó al descubierto en las últimas horas, esta vez con la contratación de los servicios de “logística” para rodear de parafernalia los desplazamientos del mandatario por los distintos pueblos de la región.

Además de la escandalosa cifra que ha gastado para esos menesteres en poco más de dos años, (alquiler de equipos de sonido, pantallas de televisión, mesas, atriles, sillas, tarimas, meseros y refrigerios), que llega a 7 mil 850 millones de pesos, existen evidencias probatorias de que la contratación se ha hecho violando los principios de transparencia, austeridad, publicidad e igualdad de condiciones para todos los proponentes, con el fin de favorecer a amigos del gobernador Tavera.  También existen evidencias de que la gobernación le ha pagado al contratista cuentas por servicios no prestados.

En poco más de dos años se han firmado tres contratos y todos se los ha ganado el señor Jorge Eduardo Joya Meza, allegado al gobernador Tavera.

Si en lugar de contratar en arriendo esa “logística”, la gobernación hubiese resuelto comprar todos esos equipos y adelantar las tareas con personal propio, el gasto total sería una cuarta parte de esos 7 mil 850 millones de pesos.

Así quedó al descubierto en una investigación de la revista Corrillos del periodista Juvenal Bolívar.

Apartes de la publicación de Corrillos son los siguientes:

“Más caro el caldo…”

Si la idea es tener un operador logístico para que las arcas del Departamento no se afecten más de lo necesario, entonces el objetivo se está incumpliendo. En lo corrido de la administración Tavera se ha adjudicado este contrato en tres oportunidades a un mismo oferente, que al revisarse con juicio, evidencian serias anomalías.

En 2016, por ejemplo, para hacerse a este contrato, se presentaron seis empresas todas en consorcio: Eventos Santander 2016 (Sonotec e Integra); Logística Santander 2016 (Stage y Petrocasinos) y Logística Santander Nos Une (CDJ y José Noel Amaya).

El contrato se le adjudicó a la empresa de Joya Meza, (Eventos Santander 2016), con un costo inicial de $1.900 millones, que luego tuvo dos adiciones, una por $300 millones y otra por $550 millones. El total del contrato fue de $2.750 millones para gastar en seis meses o hasta agotar presupuesto.

Lo paradójico, según el informe de supervisión final, es que para el segundo adicional se dieron cuatro días para la ejecución, lo que significa que el contratista podía gastar 550 millones de pesos en solo 96 horas.

En 2017, la Gobernación abrió otra licitación para otorgar el contrato de logística. Se presentaron las empresas Ye SAS; Consorcio Eventos y Producciones (Sonotec e Integra); Consorcio logística Santander 2017 (Stage y Persival) y Consorcio 2017 Transparencia por Santander (CDJ y José Noel Amaya).  Se lo volvieron a adjudicar a la empresa de Joya Meza.

El valor inicial de este contrato fue de $2.500 millones y tuvo luego una adición de $100 millones, para ser ejecutados en nueve meses o hasta agotar presupuesto. El valor total fue de $2.600 millones.

En 2018, para la licitación solo se presentó el Consorcio Logístico 2018 (Sonotec e Integra), el de Joya Meza, el cual fue adjudicado el 16 de marzo por valor de $2.500 millones y tiene como plazo de ejecución ocho meses y medio.

En lo corrido del mandato de Didier Tavera, su gobierno ha gastado en logística de eventos $7.850 millones, una cifra nada despreciable en un ítem administrativo que poco o nada soluciona los graves problemas de los santandereanos.

¿Contrato a dedo?

Al comenzar cada periodo de gobierno, las empresas interesadas en participar en los procesos contractuales son optimistas en que les quede algo del pastel presupuestal. Prueba de ello se evidenció en la licitación de 2016, donde seis empresas agrupadas en tres consorcios participaron en la licitación.

En el primer año, cuando adjudicaron el jugoso contrato a Eventos Santander 2016 del señor Joya Meza, la adjudicación de la licitación pareció cristalina, pero ciertas observaciones con respecto al pliego de condiciones dejaron entrever que hubo un posible favorecimiento al consorcio “ganador”. Entre las posibles situaciones extrañas, por no decir direccionadas, está por ejemplo la exigencia de que el contratista tuviera un Ingeniero Industrial o Administrador de Empresas o un profesional afín, que para este tipo de actividades no son necesarias. Lo sorprendente es que la exigencia establecía que dicho profesional tuviera dos años de experiencia con la labor logística (y no con la profesión); además, esa experiencia debía soportarse con el pago de seguridad social de la empresa de logística.

Paradójicamente el hijo de Joya Meza, Jorge Andrés Joya Arango, acababa de graduarse como ingeniero industrial de la UPB y llevaba trabajando en Sonotec varios años, mientras que el resto de participantes en la licitación no podían cumplir con el “requisito” ya que en sus nóminas de los últimos 24 meses no tenían un profesional de estas características.

LA CONTRALORÍA DE SANTANDER ENCARGADA DE EVITAR Y SANCIONAR DAÑOS FISCALES COMO ÉSTE, ES UN ENTE INÚTIL Y ALCAHUETA

 

Desvergonzado direccionamiento

En 2017 cuatro consorcios se presentaron y pese a las múltiples inquietudes radicadas por los participantes sobre posible direccionamiento del proceso contractual, el representado por Jorge Eduardo Joya Meza, Eventos y Producciones del que hacen parte Sonotec e Integra, se volvió a llevar el “premio gordo”.

Esa licitación, que se otorgó en marzo, tenía varias exigencias en los pliegos, por ejemplo, que el operador tuviera un camión planchón con pantalla led, con planta eléctrica de 15 Kva y sonido. Curiosamente, la empresa Sonotec de Joya Mesa había comprado solo dos meses atrás un vehículo de esas exactas características.

Además, para hacerse al contrato, los proponentes eran evaluados por tres criterios: Calidad (800 puntos); Oferta Económica (100 puntos); e Incentivos de la Industria Nacional (100 puntos). Bajo estos parámetros de evaluación, los encargados de la escogencia podían dar el puntaje del criterio de Calidad basados en la subjetividad, palabras menos, podían beneficiar a un proponente específico. En la evaluación no tuvo importancia la oferta económica, que debiera ser lo principal en la administración pública.

Ya no hay credibilidad

Sin superarse las observaciones de los dos años anteriores y con nuevas situaciones irregulares, la licitación del contrato de logística de 2018 se cumplió en total oscuridad.

La situación de posible direccionamiento fue tan evidente que solo el Consorcio Logístico 2018 (Sonotec e Integra), representado por Jorge Eduardo Joya Meza, se presentó a la licitación y por ende, por tercera ocasión se quedó con ella. Las demás empresas de logística no creyeron en la transparencia de la adjudicación, convencidas de que el contrato se entregaría a dedo.

Entre esas situaciones que trajo la desconfianza de los empresarios de la logística para hacerse a un lado tiene que ver la observación hecha por Oscar Pinzón de la empresa Stage, quien pidió en 2017 que se diera mayor puntaje al uso de camiones de seis toneladas y no de tres, como estaba consignado.

Frente a esa observación, la Gobernación de Santander respondió en ese entonces que “las vías del departamento eran estrechas y con la capacidad solicitada (tres toneladas) se suplía el servicio”. Lo extraño es que para la licitación de 2018, la propia Gobernación le dio mayor puntaje a las empresas con camión de seis toneladas, un vehículo de similares características que había adquirido a finales de 2017 el consorcio de Joya Mesa.  Entonces las vías ya no eran estrechas, desvirtuándose así el argumento con el que habían descabezado a los demás proponentes.

Precios exageradamente altos

Analizados los informes de ejecución de los contratos de logística de los años 2016 y 2017, Corrillos! pudo establecer que los precios de los servicios que presta el operador son extremadamente altos, incluso, en algunos casos superan el 400 por ciento de sobreprecio.

Por ejemplo, en 2017 se logró identificar que con respecto a los refrigerios (jugo de caja más empanada), que en el mercado (incluyéndole los impuestos que exige la Gobernación) no supera los 3.800 pesos, pero el operador de logística factura el mismo refrigerio a 13 mil pesos  con Iva. Entonces, si el operador entregó 4 mil refrigerios, el sobrecosto podría superar los $40 millones en este solo ítem.

En 2017 el operador cobró por el alquiler de un mantel para mesón de madera (2 x 3 metros) la suma individual de 20 mil pesos, sin embargo en una casa de festejos este mismo mantel cuesta 6.500 pesos (con IVA).

Se pudo comprobar que en 2016, durante la actividad del 20 de Julio, el operador cobró 48 millones de pesos por el alquiler de tres pantallas led por dos días. Lo raro es que esa actividad solo se realizó durante un solo día, con razón de las actividades del Día de la Independencia.

En esa misma jornada, además de las tres pantallas, también se alquiló amplificación de sonido, tarimas, techos multipropósito, ventiladores, vallas de contención, atril y refrigerios, con un costo de $124 millones, una suma astronómica que poco o nada soluciona los grandes problemas que afronta el departamento.

Esta misma actividad en 2017 tuvo un costo de $172 millones, $48 millones más que el año anterior. Se puede afirmar que la solo logística de celebración del Día de la Independencia en los dos años fue de casi $300 millones, cifra que se sale de cualquier sensatez administrativa.

Pero dentro de las perlas evidenciadas nos encontramos con la actividad realizada los días 6 y 7 de mayo de 2017 en Puente Nacional, donde se cumplió la ‘Expedición Santander’. El valor de la logística fue de $166 millones, o sea $83 millones por día.  Sin embargo, Corrillos! habló con un funcionario de la alcaldía de esa localidad y confirmó que el gobernador hizo presencia un solo día y no dos como se consigna en el acta de ejecución. El segundo día se hizo una “feria de servicios” y para esa actividad solo se utilizaron carpas, mesas y amplificación de sonido, los cuales fueron aportados por la alcaldía. En todo caso el operador cobró los dos días.

Basados en los precios de los equipos de amplificación, mobiliario y transporte de los mismos, se puede concluir que le sale más barato a la Gobernación de Santander -y menos letal al erario- adquirir todos esos elementos y administrar directamente su operación”.

Claro que si hace esto, si obra correctamente y le ahorra dineros al presupuesto, entonces el gobernador Tavera no podría favorecer a su amigo.

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