YO CREÍ QUE YA CONOCÍA A RICHARD ALFONSO AGUILAR VILLA, “EL HIJO DE LA GUERRA”

 

RICHARD AGUILAR VILLA Y SU LIBRO

RICHARD AGUILAR VILLA Y SU LIBRO

Por Héctor Gómez Kabariq

Creí que tras casi cuatro años de trato directo, frecuente y amistoso con él, ya había conocido a Richard Alfonso Aguilar Villa, el hoy Gobernador de Santander.  Nada de eso.

Tras leer detenidamente su libro “El Hijo de la Guerra”, recientemente publicado, entendí que los santandereanos apenas sabemos del hijo del coronel Hugo Heliodoro Aguilar Naranjo una pequeña parte de todo lo que encierra su arrolladora personalidad.

Su singular niñez, casi que encerrado en cuatro paredes por razones de seguridad dado el riesgoso oficio de su papá, (el policía que dio de baja al más peligroso delincuente que haya parido Colombia, Pablo Escobar Gaviria); sus constructivas charlas de aprendizaje en Pivijay con el abuelo materno Abel Antonio Villa, (uno de los más grandes juglares del vallenato de todos los tiempos); su juventud entre libros, privaciones y sueños, (sin poder salir a la calle ni gozar de las diversiones propias de esa edad); su extraordinaria facilidad para las matemáticas puesta a prueba en universidades de Colombia y de Estados Unidos; su destacado papel como Cónsul de Colombia en Santiago de Chile, (donde de paso vivió la intensidad de un devastador terremoto que lo cogió manejando una camioneta tras haber organizado una fiesta para la colonia de colombianos); su probado amor por la tierra campesina de Santander heredado de sus abuelos paternos en Suaita, pueblo al que desde la infancia ha visitado; la pasmosa tranquilidad con que afrontó las veces en que él y su familia estuvieron en la mira de los paramilitares y de los guerrilleros; el inmenso dolor que le produjeron el asesinato de un tío, el secuestro de su hermano Hugo, las vicisitudes de su padre y las angustias de su madre; el profundo conocimiento que demuestra de la realidad nacional y comarcana; y la serena forma como mira hoy el devenir del país, le dicen a uno que detrás del Gobernador se esconde un hombre excepcional llamado a otros grandes destinos.

Estamos ante una figura de “ligas mayores”.  Un hombre que antes de cumplir 30 años fue elegido Gobernador de Santander y para quien, hoy, el futuro se le presenta con las mayores posibilidades de alcanzar los mejores horizontes en la vida nacional.

CADA PÁGINA DE SU OBRA ENCIERRA UNA SORPRESA

CADA PÁGINA DE SU OBRA ENCIERRA UNA SORPRESA

Ahora entiendo por qué en tan pocos meses de campaña política en el 2011 se hizo acreedor al cariño de los santandereanos y logró tan abrumadora votación derrotando por casi 200 mil votos a toda una casta política de liberales y conservadores “dueña” de estas tierras por más de 50 años.

Y ahora también entiendo por qué en apenas tres años de gobierno ha sido capaz de hacer por Santander lo que nadie había logrado en materia de obras de infraestructura y de desarrollo social y por qué en todas las encuestas y estudios de opinión siempre aparece catalogado como el mejor de los 32 gobernadores del país.

Pero además en su libro Aguilar Villa nos permite conocer una realidad de la guerra desde otro ángulo: el de los hijos de los hombres que están dentro de la ley y que defienden la nación a capa y espada. Estábamos acostumbrados a mirar la guerra a través de libros y seriados de televisión dedicados a hacerle apología al delito, dado que sus libretistas o son hijos de bandidos o solo tienen como fuente a los enemigos de la nación.

Y ya en su capítulo final, esta obra histórica de Richard Aguilar nos plantea un reto a los más de 45 millones de colombianos que en las últimas cinco décadas no hemos tenido un día de paz.  Luchar para que en adelante no haya más “hijos de la guerra”.

Hasta registra este libro interesantes líneas para quienes ejercemos el periodismo, haciéndonos ver cuántas equivocaciones hemos cometido a la hora de cubrir las aristas del conflicto.

Hay que leer “El Hijo de la Guerra” para conocer realmente quién es el hoy Gobernador de Santander y para captar todos los alcances de este macabro río de sangre que ha azotado a Colombia.

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